La Consejería de Salud estima que será entonces cuando el proyecto, redactado por la UTE CAHU Pinearq-Estudio Norniella esté listo; el Ayuntamiento celebra el anuncio, pero advierte de que, «por ahora, es una esperanza, no una certeza»

Empantanada desde hace un año, cuando el Gobierno autonómico rescindió unilateralmente rescindir el contrato suscrito con la unión temporal de empresas (UTE) formada por el Grupo FCC y la compañía Los Álamos, la ampliación del Hospital de Cabueñes, el principal equipamiento de su clase operativo en el municipio de Gijón, podría estar, sin embargo, a las puertas de su tan ansiado desbloqueo. Tal como la consejera de Salud, Concepción Saavedra, anunció este miércoles, durante su visita a las obras de construcción del futuro consultorio periférico de Vega-La Camocha, la fase actual de esa mastodóntica operación, la redacción del proyecto base que le dará forma teórica, podría completarse en los primeros compases de este 2026. Concretamente, en marzo, siempre que se revelen ciertas las estimaciones hechas por la UTE CAHU Pinearq-Estudio Norniella, a la que el pasado diciembre se adjudicó dicho contrato por un presupuesto final de un millón de euros. Sobra decir que las palabras de Saavedra han sido acogidas con alegría por el Gobierno de la ciudad… Aunque, también, con una pizca de prudencia. Al fin y al cabo, son demasiados los obstáculos que, durante estos años, han ido surgiendo en el camino para que el Ayuntamiento no retenga aunque sea una porción de suspicacia.
«Nuestro compromiso es hacerlo lo antes posible«, aseguró ayer la titular de Salud, sobre cuya área aún pesan las consecuencias de la decisión tomada a comienzos de 2025, y recurrente en el discurso de la oposición autonómica y del Ejecutivo gijonés. La razón para tan draconiana maniobra fue, según lo declarado entonces por el Principado, los «inadmisibles» sobrecostes puestos sobre la mesa por FCC y Los Álamos, cercanos a los veinte millones de euros líquidos sobre el presupuesto de adjudicación, de 79 millones. Sin embargo, acotó Saavedra, ni ella, ni su equipo «hemos parado en estos doce meses». Tanto es así que, en paralelo a la adjudicación de la redacción del proyecto base a la nueva UTE, se recurrió a la empresa pública Tragsatec para que acometiese varias tareas fundamentales: la certificación final de la obra anterior -la paralizada-, los levantamientos topográficos con drones, y el cierre perimetral, hecho desde la Gerencia del Área V. Por lo que respecta a la labor que están haciendo en CAHU Pinearq-Estudio Norniella, el resultado será presentado en la Comisión de Seguimiento del Consistorio gijonés, aunque no antes de que esté completa y adecuadamente terminado.
Ese mismo Consistorio se pronunciaba esta mañana sobre las palabras de la consejera, recurriendo para ello a su portavoz y titular de Urbanismo, el edil forista Jesús Martínez Salvador. Desde luego, en sus declaraciones ha destacado ese matiz de prudencia antes mencionado, al recordar que, «de momento, es una esperanza, no una certeza«. Sin embargo, el optimismo no ha tardado en abrirse camino en su discurso. «Ojalá sea cierto; no tenemos por qué pensar que no va a ser así«, ha añadido Martínez Salvador, deseoso de que el proyecto esté listo «lo antes posible; si puede ser este año, mejor«. Un proyecto, no lo olvidemos, que, en comparación con el manejado por FCC y Los Álamos, contempla añadir al conjunto una planta más, de unos 3.000 metros cuadrados, que albergará la UCI y los hospitales de día; estos últimos, divididos en Oncología y Oncohematología. No obstante, mucho antes de que esa intervención concluya entrará en servicio el nuevo aparcamiento provisional, de 3.000 metros cuadrados y capacidad para cien vehículos; su puesta en marcha, concluyó ayer Saavedra, tendrá lugar «en las próximas semanas».