La marcha, epicentro de los actos convocados en el Principado, partirá de la plaza del Vaticano a las 19 horas, y recorrerá varias calles del centro antes de finalizar frente al Ayuntamiento de la villa; se han habilitado autobuses desde distintas localidades asturianas
Hay amenaza de lluvia para esta tarde. También se prevé algo de viento, es cierto. Por no hablar de una progresiva bajada de las temperaturas. Sin embargo, nada de todo eso parece que vaya a frenar la voluntad colectiva de, un 25 de noviembre más, salir a las calles y manifestarse en el Día Internacional para la Eliminación de las Violencias Machistas. Y, en esta ocasión, Avilés será el escenario de la gran manifestación unitaria convocada por el colectivo Asturies Feminista, que arrancará a las 19 horas desde la plaza del Vaticano, y recorrerá varias arterias del centro de la villa, hasta llegar a su destino final: la plaza de España, en la que, desde el balcón del Ayuntamiento y valiéndose del sistema de megafonía municipal, se leerá el manifiesto, previo despliegue de una pancarta con los nombres de las 39 víctimas mortales de agresiones registradas en lo que va de año. Todo ello, bajo un lema común: que, clara y simplemente, ‘El machismo nos cuesta la vida‘.
Con la esperanza de que, pese a la previsión de mal tiempo, la afluencia a la cita sea multitudinaria, se ha habilitado varios autobuses que llevarán a los interesados hasta Avilés desde Oviedo, Gijón, Grado, Langreo, Laviana y Siero, llegando de forma escalonada; en cuanto a los trayectos de regreso, se efectuarán a partir de las 21 horas, desde el parque del Muelle. Paralelamente, Asturies Feminista ha hecho pública en sus redes sociales una práctica guía con distintos consejos e informaciones referentes a la manifestación, como los colectivos que la integrarán, su posición en la comitiva y las pautas de seguridad que deben cumplirse para que nadie, hombre o mujer, quede aislado, perdido e imposibilitado de participar. Porque, recuerdan, la lucha contra la lacra de la violencia machista afecta al total de la sociedad, sin dejar a nadie atrás. Al fin y al cabo, como sintetiza el espíritu de este 25N, «ni olvidamos, ni callamos, ni estamos solas».