La vicepresidenta mantuvo este jueves la posición que mostró tras la salida del Consejo de Política Fiscal y Financiera, y acusó al popular Álvaro Queipo de «machismo» por unas declaraciones en las que ponía en duda su capacidad para «enterarse bien» del contenido de la reunión

Gimena Llamedo, después de asistir ayer en representación del Ejecutivo asturiano en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, estuvo esta mañana en la Laboral en una reunión con representantes de la Mesa de Turismo de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), a la que siguió el acto de presentación del estand de Asturias en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) que se celebra en Madrid desde el miércoles 21 al domingo 25, donde, como no podía ser de otra forma, la prensa presente abordó el asunto de la financiación autonómica. «Este Gobierno no va a apoyar nada que no sea bueno para Asturias; no vamos a apoyar nada que no incorpore los intereses de Asturias», remarcó la vicepresidenta, que, al igual que a la salida del Ministerio de Hacienda, recalcó que «nuestra posición está recogida tanto en el acuerdo de la Mesa de Financiación de la Junta General del Principado, donde están todos los grupos políticos, excepto Vox, que fue votado también en la Junta en el propio mandato, y también en esa Declaración de Santiago» que firma la comunidad junto con Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja, Cantabria y Aragón.
«Para Asturias es fundamental la prestación de los servicios, como la Sanidad, como la Educación, como los servicios sociales», siguió Llamedo, «por eso desde el Gobierno de Asturias hablamos del coste de la prestación de los servicios frente a la capacidad fiscal de los territorios». Reconoció que «no nos gusta cómo comenzó todo esto, no íbamos a aceptar un contrato al que adherirnos, no íbamos a aceptar un ultimátum», y aseguró que «si la negociación se da, Asturias participará de la misma. Una vez haya, si lo hubiera, una nueva propuesta de modelo, Asturias lo analizará en detalle, con rigor, con criterio, y todo aquello que no sea bueno para Asturias, que no incorpore nuestros intereses, este Gobierno no lo va a apoyar». En ese sentido, valoró que el Ministerio de Hacienda se abriera ayer a «un proceso de diálogo» en el marco de una reunión en la que «tuvimos la oportunidad de pedir más detalles sobre la propuesta, que nos explicase la letra pequeña».
«Si el documento que se presenta y se someta a votación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, cuando se convoque, no satisface y no es bueno para Asturias, el Gobierno se mantendrá firme en la posición; de eso no hay ninguna duda. Lo ha dicho el presidente, lo ha dicho el consejero y lo he dicho yo misma. Si no es bueno para Asturias, este Gobierno no lo apoya», repitió.
«Hay ocasiones en las que las mujeres tenemos que alzar la voz»
En la parte final de su intervención, motu proprio, la vicepresidenta quiso hacer referencia a las declaraciones hechas ayer por Álvaro Queipo, presidente del Partido Popular (PP) de Asturias, en las que se preguntaba dónde estaba el presidente Adrián Barbón ante el «chantaje» de la negociación de la financiación autonómica y pedía la dimisión del consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, por no estar presente en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. También criticó el popular las palabras de Llamedo a la salida del mismo, en las que afirmaba, en referencia a la propuesta del Ministerio de Hacienda, que «es positivo que sea un punto de partida»: «Lo habrá dicho porque efectivamente en esa reunión el que tenía que haber estado para enterarse bien de lo que se estaba hablando era el consejero de Hacienda, que está desaparecido en combate», dijo.
Así, aseguró Llamedo que «notaba nerviosismo» en Queipo, «y yo entiendo que esté nervioso, porque yo también estaría nerviosa si estuviera en su papel. A lo largo del tiempo debería aceptar que Adrián Barbón será el próximo candidato a la Presidencia del Gobierno. Parece que está obsesionado con el presidente. Si el presidente habla, porque habla. Si el presidente no habla, porque no habla. Y yo empiezo a pensar que esto es patológico». A continuación, le animó a que «deje esas tácticas partidistas, defienda los intereses de Asturias y abandone el no por el no», que «vuelva a ese acuerdo de la financiación» de la Junta General.
Y terminó con unas palabras «que nunca me habéis escuchado. Le voy a decir a Queipo que contenga su machismo. Le voy a decir que reflexione antes de hablar, porque yo no sé qué es lo que incomoda a Queipo de que yo haya ido a la reunión. Si es por jerarquía, yo creo que debería de aplaudirlo, y si es porque soy mujer, debería de avergonzarse de lo que está diciendo». «Le diría que de verdad abandone ese machismo», insistió antes de apuntar que «el consejero de Hacienda está trabajando en contacto continuo con esta consejera, con su equipo. De hecho ayer en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera me acompañaba su directora general, Mar Salgado. Y por supuesto también está en diálogo continuo, está en trabajo continuo, con quien está liderando todo esto, que es el presidente de Asturias». «No lo he dicho nunca, pero creo que hay ocasiones en las que las mujeres también tenemos que alzar la voz. Y ya lo hacemos no sólo por nosotras mismas, de primera persona, sino porque creo que esto no es algo que me pueda ocurrir solo a mí. Hoy me siento en la necesidad de alzar la voz», confesó.