El sujeto se llevó el contenido de la caja registradora para, acto seguido, huir del escenario sin causar daño a los empleados; la Policía Nacional investiga el hecho, ocurrido doce días después de un robo a punta de pistola en una gasolinera de Laviada

Después de que, hace ahora doce días, Gijón despidiese el mes de noviembre con la inusual noticia de un atraco a punta de pistola contra una estación de servicio del barrio de Laviada, el último acontecimiento de esas características ha supuesto un regreso al mucho más habitual uso de las armas blancas. Fue uno de tales objetos el que esgrimió cierto individuo que, alrededor de las diez y media de la mañana de este miércoles, asaltó un comercio de alimentación situado en Contrueces, en el cruce de la carretera del Obispo con la calle Río Nalón. El sujeto, aparentemente con el rostro oculto, irrumpió en negocio, amenazó a los empleados con un cuchillo y se llevó la recaudación de la caja registradora para, acto seguido, darse a la fuga y perderse entre la multitud, sin haber hecho daño a nadie en el proceso. La Policía Nacional está investigando los hechos, y tratando de identificar al autor del robo.
Como ya se ha comentado, el suceso se produce menos de dos semanas después del acontecido en Laviada… Que, todo sea dicho, causó un notable revuelo, tanto en dicho barrio como en el conjunto de la ciudad, por haber sido llevado a cabo con un arma de fuego, algo poco habitual en España en general, y en Asturias en particular. No obstante, aquel acontecimiento se resolvió más o menos felizmente. En efecto, el pasado jueves las autoridades daban caza en Langreo al presunto responsable de aquel asalto, no sin antes haber tenido que perseguirle a la carrera desde Mieres por la AS-1. Por el momento, aparte del protagonizado en Laviada, las pesquisas le asocian con otros tres ataques a gasolineras, ocurridos en las dos poblaciones anteriores y en La Corredoria. No ha trascendido si la pistola que empleó era real, detonadora o una réplica inofensiva.