El sindicato CSIF critica la circular enviada por el Ayuntamiento, que advierte de posibles sanciones disciplinarias, y denuncia contradicciones con el uso habitual de dispositivos personales por parte del personal municipal
El Ayuntamiento de Mieres ha prohibido a su personal de atención al público cantar o tararear, escuchar música durante la jornada laboral y utilizar el teléfono móvil fuera de los tiempos de descanso. La medida figura en una circular interna enviada el pasado 2 de enero por la Concejalía de Recursos Humanos, con el objetivo, según el consistorio, de garantizar un entorno de trabajo profesional y una atención “plena” a la ciudadanía. El comunicado establece que los dispositivos móviles deben permanecer guardados y en modo silencio, que no está permitido el uso de auriculares ni la reproducción de música personal en las áreas de trabajo y que el personal debe abstenerse de “cantar, tararear o realizar ruidos innecesarios” durante toda la jornada laboral. El texto advierte de que el incumplimiento de estas normas afecta a la imagen del Ayuntamiento y puede derivar en responsabilidades disciplinarias.
Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) han mostrado su rechazo tanto al fondo como a las formas de la comunicación, que consideran desproporcionada y contradictoria. El sindicato califica la circular de “inaudita” y señala que, de no ser por la fecha, podría haberse interpretado como una broma tardía. Así, el sindicato denuncia que el propio Ayuntamiento exige a los empleados municipales el uso de sus teléfonos personales para cuestiones laborales, como recibir órdenes, códigos de acceso, notificaciones administrativas o consultas de concejales, incluso fuera del horario de trabajo, sin respetar los tiempos de descanso. Además, recuerda que con la implantación del fichaje por ordenador, el teletrabajo y la administración electrónica, muchos empleados se han visto obligados a instalar aplicaciones profesionales en sus dispositivos particulares.
El sindicato también cuestiona la prohibición general de la música, al considerar que en numerosos centros de trabajo, tanto en otras administraciones como en empresas privadas, existen melodías ambientales que favorecen la concentración y reducen el estrés, con efectos positivos tanto para los trabajadores como para la ciudadanía. Asimismo, CSIF recuerda que en situaciones de emergencia recientes, como una explosión de gas en el municipio, no fue necesario movilizar de forma obligatoria a todo el personal disponible, ya que muchos trabajadores acudieron voluntariamente a prestar servicio.
Ante esta situación, la organización sindical expresa su “sorpresa e indignación” por que se establezca un nuevo motivo de apertura de expediente disciplinario y acusa al gobierno municipal de optar por la prohibición y la amenaza de sanción en lugar de promover el bienestar y la salud laboral de su plantilla.