La incendiaria, vecina de Siero y diagnosticada de trastorno de personalidad y mental por consumo de alcohol, encara ahora una posible pena de diez años en prisión
Una y otra vez se ha repetido que, entre las grandes virtudes del buen ciudadano, se encuentra la capacidad de asimilar un ‘no’ por respuesta. Algo que, sin embargo, parece que no llegó a procesar cierta vecina de la localidad de Carbayín Bajo, en Siero, que ahora encara una posible pena de diez años en la cárcel por provocar un incendio en la puerta de una de sus vecinas, de 99 años, que se negó a dejar que la primera utilizase su teléfono. La presunta pirómana, diagnosticada de trastorno mental debido al consumo de alcohol, amén de trastorno mixto de la personalidad, se enfrentará a la Justicia esta mañana.
Según el testimonio aportado por el Ministerio Fiscal, los hechos se remontan a febrero de 2021. El día 5 de ese mes la procesada se acercó al domicilio de su vecina, que vivía sola, y le pidió que le dejase efectuar una llamada telefónica desde su casa. La interpelada se negó, preocupada por la evidente inestabilidad emocional que presentaba la primera; ésta, empero, volvió instantes más tarde y prendido fuego al felpudo de la anciana y a una bolsa que tenía ante la puerta de la casa, que contenía cartones. La combustión se originó de inmediato, y una intensa humareda, que hizo la atmósfera irrespirable, se adueñó del lugar.
La presunta incendiaria, aun siendo consciente de que la dueña de la casa tenía una edad avanzada y su movilidad reducida, optó por abandonar la escena, dejando a la víctima a su suerte. Por fortuna, otra vecina se percató de lo ocurrido y corrió a sofocar las llamas. Y, aun a pesar de todo, la afectada no reclama por los deterioros ocasionados.