
Han mentido constantemente sobre nuestro país y sobre nuestros problemas, se han llenado de cosas made in china para reivindicar una patria de olor a incienso, farias y Varón Dandy. Y muchas generaciones se lo ha comprado. No es ninguna broma el problema al que nos enfrentamos como sociedad.
Esta semana tenía pensado escribir un poco sobre los resultados de las elecciones de Extremadura y, por otro lado, de la inauguración del circuito, o paseo, o como lo queramos llamar, de Naval Azul. De hecho, lo he escrito y lo he descartado por una razón. No sé si a vosotros os pasará lo mismo con vuestras cosas, pero releyéndolo varias veces me di cuenta de que parecía una serie de quejas y de aseveraciones, como si yo tuviera realmente mucha idea de cómo parar a la ultraderecha. Y no, no lo sé. Porque, en realidad, lo que a mí me preocupa no son muchas más cosas que seguir manteniendo varios pilares que hacen que este país sea el mejor para vivir, además de poder ver y comprobar que somos capaces, como sociedad y con nuestros políticos de estandartes, de solucionar problemas tan graves como el de la vivienda.
Y eso, lo de reforzar la sanidad pública, la educación pública, la Cultura y la vivienda, con el auge y llegada de la ultraderecha al poder -el partido del medievo-, no va a ocurrir. Quizá el problema es que, con el gobierno más progresista de nuestra historia, algunos problemas, algunos, no se han solucionado o se ha hecho poco. Con la ultraderecha no se hará nada. Y a mí no se me ocurren medidas brillantes para frenar algo que, entiendo, es nefasto para todos nosotros. Estos días he leído sesudos análisis de mucha gente que no ha estado ni un solo día, por ejemplo, ejerciendo en la política, y otros tantos de ex políticos que ahora nos iluminan con lo que hay que hacer, cuando ellos no hicieron nada o lo hicieron distinto. Flaco favor todo ello. Porque ahora estamos en 2025, casi 2026 ante una situación que nos deja claro que la ultraderecha ha colonizado redes sociales, medios de comunicación, empresas y, sobre todo, ha puesto sobre la mesa “cosas” que, siendo terrible, a alguna gente les representa. Cosas como el racismo, el machismo, la homofobia, la religión, la bandera…
Han mentido constantemente sobre nuestro país y sobre nuestros problemas, se han llenado de cosas made in china para reivindicar una patria de olor a incienso, farias y Varón Dandy. Y muchas generaciones se lo ha comprado. No es ninguna broma el problema al que nos enfrentamos como sociedad.
Lo que creo que sería buena idea es que la gente progresista, y en esto meto a gente liberal o conservadora, no solo a “las izquierdas”, dejase -o dejásemos- de decir todo lo que hay que hacer, pero no hacer nada, y señalar que la culpa es de los otros y que todos los demás no tienen razón, y no hacer autocrítica. Deberíamos pensar que así no vamos por buen camino. En Extremadura ya están las cosas definidas, independientemente de cómo se conforme el Gobierno. En Asturias, para los que no quieren ver a la extrema derecha en el Gobierno, aún hay tiempo de reacción. Seguramente me esté invadiendo el espíritu navideño pensando que se hará algo, y al final no se haga nada, y cada uno mirará para su partido y se preocupará de mantener su nómina. O puede que no, que algunos asuman la responsabilidad de lo que es hacer política, y que no quieran pasar a la historia por haber dado el pie a años de gobierno ultra. Veremos.
Y a todo esto, me he quedado sin espacio para hablar de lo de Naval Azul. Bueno en realidad, así nos ahorramos un publirreportaje más de algo que debería ser el día a día de una ciudad, hacer cosas medio normales, y que en el caso de Gijón se ha convertido en materia para hacer titulares. Deberíamos darle una vuelta para ver dónde está la ciudad realmente, y si desde la política se puede hacer algo más que asfaltar praos. O no.
«Asfaltar praos»….
De hecho ha sido lo contrario. De 30 mil metros cuadrados que no existian para la ciudad de Gijon , 20 mil van a ser zona verde.
Por favor sabemos que estas a sueldo de Barbon pero por lo menos intenta disimular un poco.
Si no quieres ver a la ultraderecha en el poder, porqué no diriges la crítica a comportamientos, pactos y ciertas leyes que mucho electorado ni entiende, ni quiere. Por ejemplo, que partidos que se declaran antiespañoles marquen el paso al gobierno. Lo de que te meen encima y tener que decir que llueve es indigno.
En Asturias, va a pasar lo mismo que en Extremadura, porque mucha gente está harta de hipocresia, cinismo y postureos. Esa parte de la izquierda y ultraizquiera, que se considera moralmente superior, ha quedado en pelota picada, y ya no engañan a nadie que no quiera ser engañado.
«asfaltar praos»
Al menos, se hace algo. Por muchas chinitas en el zapato que se pongan
Pues ni aún así. En evidencia permanente. Los hay preocupados por lo «contaminados» que están esos praos… dónde se comía sin queja durante la Semana Negra.
En cuanto dejen de esconder urnas tras biombos (así se las gastan) el viaje a ese medievo que pintais la élite intelectual va a ser de órdago