Los rojiblancos, a por la segunda victoria con las mismas armas de siempre: Uros y Mariño

La semana post Begoña no podía ser más sportinguista. Sol y nubes se intercalaron en una semana disfrutona, de esas que se afrontan con ganas tras el debut victorioso en el regreso del público al templo rojiblanco. Está claro que cualquier equipo crece más cómodo, con más confianza cuando los resultados acompañan, pero el míster tiene trabajo si este año, al fin, el Sporting quiere volver a Primera.
El sol, las luces, proceden del mismo rincón del fútbol que el año pasado llevó al equipo a soñar: Uros Djurdjevic y Diego Mariño. Delantero y portero ejemplifican como nadie lo que es la fórmula de la cocacola rojiblanca, ser dominantes en las áreas. Porque a este Sporting, no nos engañemos, lo que le falta es continuidad en la sala de máquinas, profundidad y ese último pase que se acaba resistiendo pese a la mejora en la circulación del balón. El remedio, este año sí, lo tiene Gallego en sus propios hombres.
Si el año pasado el equipo acusaba la falta de extremos puros y un mediapunta vertical, el entrenador catalán cuenta este año con un armamento capaz de paliar esas carencias. En los pocos minutos que disfrutó el Puma sobre el césped se pudo ver los argumentos de un tipo de extremo que no se ve en Gijón desde que Jony hizo las maletas. También Kravets aporta esa mordiente, esa velocidad de desborde en una banda izquierda que convirtió en una autopista el pasado fin de semana. Las estadísticas, que nunca mienten pero que hay que saber interpretar, están ahí: el ucraniano se pasó más tiempo en el trozo de césped del rival que en campo propio.
Con el viaje de ida y vuelta a Vitoria de Manu, Rico estuvo rápido y la solución era Villvalba. El valenciano, que ya interesó al Sporting en la etapa de Baraja, aportó esa verticalidad que el ovetense, por no ser un mediapunta tradicional, no tiene. Fue una de las grandes notas positivas del partido frente al Burgos y una amenaza clara para un Tenerife que viene de vencer al Fuenlabrada.
Con las lesiones de Campuzano y Berto, Gallego sólo cuenta con Uros para la delantera, pese a que Álvaro está convocado a la espera de resolver su futuro. Tampoco está Pelayo, tocado físicamente, pero contar con cuatro centrales por delante supone un problema menos para el entrenador.
El rival
Ramis, un míster con solera en la isla debido a sus años de central, sufrirá un poco más con los lesionados que su colega rojjiblanco. A las bajas de larga duración, como Borja Lasso, Nahuel o Javi Alonso, se les une el capitán, Aitor Sanz. Su sustituto será, previsiblemente, Sergio González, quien ya relevó al centrocampista tras lesionarse la última jornada. Acompañará de esta forma en la manija del equipo a Herrero y Corredera, jugador este último que anotó el gol de la victoria isleña en Madrid.
Posibles alineaciones
Tenerife: Soriano; Mellot, Carlos Ruiz, Sipcic, Pomares; Míchel Herrero, Sergio González; Nono, Shashoua, Bermejo; y Elady.
Real Sporting de Gijón: Mariño, Guille Rosas, Babin, Marc Valiente, Kravets, Gragera, Pedro, Aitor García, Fran Villalba, Gaspar Campos y Djurdjevic.
Árbitro: Rubén Ávalos Barrera (Comité Catalán)
Estadio: Heliodoro Rodríguez López.
Hora: 19.30
Tv: Vamos.