Se habían presentado tres en el caso de la obra del actor y nueve en el del homenaje a las vendedoras de pescado de Cimavilla; el Ayuntamiento abrirá un procedimiento para invitar a tres artistas de prestigio para cada una de ellas para que después un jurado técnico las valore

Las esculturas de Arturo Fernández, con la previsión de ser instalada en un banco de Begoña frente al Teatro Jovellanos, y de una pescadera, en el entorno de El Muelle, como homenaje a este colectivo tan vinculado a Cimavilla, tendrán que esperar, al menos un tiempo. El concurso convocado, con una dotación de 60.000 euros para cada obra, ha quedado desierto por la retirada de algunas propuestas «por defectos de forma al tener que ser anónima o concurrir con pseudónimo que no permitiera identificar al escultor, incumpliendo ese precepto», y, en su mayoría, «porque a juicio de la Comisión de Valoración Técnica ninguna de ellas alcanzaba la calidad artística que se espera de una obra de este tipo», anunciaba el portavoz municipal, Jesús Martínez Salvador, esta mañana a la salida de la junta de gobierno. A la obra del actor se presentaron tres trabajos, mientras que para el homenaje a las trabajadoras del barrio alto, nueve.
Ahora, el Ayuntamiento tiene la posibilidad de abrir «un procedimiento más simplificado» que habilita la Ley de Contratos del Sector Público. Así, al quedar desierto el concurso, es posible invitar «a tres artistas para cada una de ellas de reconocido prestigio, que tengan en su haber una calidad contrastada», para que hagan una propuesta y seleccionar después «la que, a juicio de un jurado técnico, obtenga una mejor valoración».