Pablo Aldecoa critica que la concentración de alumnado con necesidades especiales no vaya acompañada de más personal

Pablo Aldecoa, docente y padre de Mael, un menor con necesidades educativas especiales, ha vuelto a alzar la voz para denunciar la situación que viven muchos centros educativos de Asturias ante la escasez de auxiliares y personal especializado. En sus declaraciones, Aldecoa insiste en que su reivindicación no responde a intereses políticos, sino a la defensa de los derechos de su hijo y de otros muchos niños que requieren una atención específica dentro del sistema educativo público.
Aldecoa centra el foco en lo que considera el verdadero problema: la falta de auxiliares educativos en los centros que concentran alumnado con necesidades especiales, especialmente en Gijón. A su juicio, el actual modelo de inclusión es “una ficción”. “De 25 colegios que hay en Gijón, solo cinco están adaptados. Eso no es inclusión, es exclusión”, afirma.
Según explica, la administración concentra a los alumnos con diversidad funcional en esos centros adaptados, pero mantiene los mismos ratios de personal que en colegios ordinarios, sin reforzarlos con más auxiliares. “Si concentras a los niños con necesidades en cinco colegios, lo lógico es reforzar esos centros con más personal”, defiende.
En su caso concreto, Aldecoa cuestiona que la Consejería ofreciera inicialmente un auxiliar a tiempo completo para su hijo en un centro y, posteriormente, no destinara ese recurso al colegio Jacinto Benavente, donde finalmente cursará sus estudios y que ya cuenta con alumnado con graves problemas motóricos. “No se trata solo de mi hijo, sino de fortalecer un centro que lo necesita”, señala.
Aldecoa asegura haber trasladado esta reflexión directamente a la consejera de Educación, quien, según relata, comprendió el planteamiento, aunque alegó dificultades administrativas para llevarlo a cabo. “Si la consejera no tiene la capacidad para hacerlo, ¿quién la tiene?”, se pregunta.
El padre anuncia que solicitará una reunión con el presidente del Principado, Adrián Barbón, para plantear una solución que considera “de lógica aplastante”: reforzar con auxiliares los centros que escolarizan a la mayoría del alumnado con necesidades especiales. “No lucho solo por mi hijo, sino por todas las familias que me llaman cada día pidiendo ayuda”, concluye.