El Ayuntamiento pretende animar a los propietarios de viviendas vacías a ponerlas en régimen de alquiler, bajo la tutela de EMVISA y con el asesoramiento de las inmobiliarias activas en la ciudad; la asignación de los inmuebles se hará por sorteo

Con el ascenso de los precios en el mercado inmobiliario aún desbocado, y sin que se haya identificado todavía qué teclas pueden tocarse para ponerle freno, cada Administración está pensando, implementando y evaluando distintas estrategias para, en el marco de sus competencias y aplicando el tan conocido método del ensayo-error, contribuir a paliar la situación. Y, en el caso del Ayuntamiento de Gijón, su última iniciativa se ha orientado a los propietarios de esos miles de viviendas vacías que languidecen en la ciudad. A ellos y, concretamente, a volver a poner en el mercado dichos inmuebles, va dirigido el programa ‘Confía Alquilando’, presentado ayer viernes por el concejal de Servicios Sociales, Vivienda y Cooperación, Guzmán Pendás, y que pretende ofrecer a los dueños un marco jurídico y económico seguro y de confianza para, con el amparo de la Empresa Municipal de Vivienda (EMVISA) y la asistencia de las inmobiliarias activas en el municipio, movilizar los recursos inmobiliarios paralizados, de modo que, en caso de impagos, queden cubiertos. Por su parte, la ciudadanía que lo solicitase podría acceder a ellos por sorteo, con condiciones ventajosas.
Tal como Pendás y el director gerente de EMVISA, Ángel Benavente, detallaron durante el acto de presentación, de entrada el programa establecerá criterios de garantía sobre los potenciales inquilinos, como son la justificación de unos ingresos mínimos, o que el esfuerzo económico de acceder a la vivienda no supere un tercio de los ingresos brutos anuales percibidos. Todos ellos están pensados para minimizar ese riesgo de impago y, por ende, devolver la confianza en el alquiler a los propietarios, cuya pérdida es, en opinión del edil, uno de los «graves problemas» relacionados con la escasez de vivienda. Paralelamente, EMVISA pondrá sobre la mesa facilidades añadidas, como la asunción de los gastos de gestión, la concesión de un préstamo de hasta 4.000 euros a tipo de interés cero para afrontar la puesta a punto de la vivienda, la suscripción de un seguro multirriesgo y de daños completo, o una cobertura «absoluta» durante tres años ante impagos.
Contratos de cinco años
Eso, por lo que respecta a los dueños, pero también quienes se planteen alquilar alguno de los hogares acogidos al programa tendrán ventajas. En el marco de ‘Confía Alquilando’ se les ofrecen rentas ajustadas a su capacidad de pago y que cumplan con la normativa urbanística, anteponiendo el criterio de que sean «asequibles», según Pendás. También se fijará la posibilidad de incorporar un aval para cumplir con algún requisito, y se habilitarán una suerte de una especie de contados, con un plazo de siete días, para que las personas interesadas puedan rellenar un formulario de solicitud del inmueble en el que hayan puesto su atención. Ese documento abrirá las puertas al posterior sorteo de la vivienda; a los cinco primeros solicitantes que hayan quedado en ese orden se les requerirá automáticamente una solicitud de aportación de documentación a la propia agencia inmobiliaria y, una vez validada, se programará una visita. De no estar interesado finalmente, o no cumplir los requisitos el inquilino, llamará a los siguientes por orden de lista.
Por supuesto, cabe la posibilidad de que, después de todo el proceso, en el momento de la firma, el propietario quiera retirar la vivienda del programa. Ese paso está contemplado, pero tendrá una penalización de un mes de renta, con función al momento en que se produzca esa circunstancia. Quien no sufrirá penalización alguna será el inquilino que, pese a haber pasado la criba de la documentación, no acuda a la visita programada, o decida tras ella que la vivienda no le convence. No obstante, si todo sale bien y las partes alcanzan un acuerdo, los contratos de alquiler se harán por espacio de cinco años, tal como dicta la Ley de Arrendamientos Urbanos; las garantías por impagos o desperfectos al propietario serán por tres años, y se pondrán a disposición del programa 400.000 euros para poder hacer el pago de los seguros, de los préstamos y de las remuneraciones de las inmobiliarias. Todo ello, insistieron ayer Pendás y Benavente, se efectuará de manera «totalmente transparente», y garantizando que todos los candidatos al alquiler «tengas las mismas posibilidades de conseguirlo».