Buenas perspectivas en un mercado que se reordena

La compraventa de viviendas en Asturias cerró noviembre con un descenso interanual del 5,9 %, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En total, se registraron 1.239 operaciones, el tercer mejor dato histórico para este mes, aunque claramente por debajo de las 1.317 contabilizadas un año antes. Pese a este retroceso, el sector inmobiliario asturiano presenta matices que invitan a una lectura más pausada de las cifras.
1. Un mal mes, pero no un mal año
Para Katia Domingo, directora de Agencia Domingo, el primer elemento clave es contextualizar los datos. “Noviembre suele ser un mes de ajuste tras un octubre muy activo; el descenso intermensual es llamativo, pero no inesperado”, explica. La experta subraya que el volumen total de operaciones sigue siendo elevado para esta época del año. “Que estemos ante el tercer mejor noviembre de la serie histórica indica que la demanda sigue ahí, aunque más prudente”.
2. El peso del mercado de segunda mano
De las 1.239 compraventas registradas, 1.025 corresponden a viviendas usadas frente a solo 214 de obra nueva. Una tendencia que, según Domingo, se mantiene desde hace años. “En Asturias hay poca promoción nueva y precios de obra nueva que no siempre encajan con el perfil del comprador local; eso empuja claramente al mercado de segunda mano”, señala. Además, destaca que muchos compradores priorizan ubicación y tamaño frente a estrenar vivienda.
3. Vivienda libre frente a protegida
Otro dato relevante es que 1.118 operaciones se realizaron sobre vivienda libre, frente a solo 121 de protección oficial. Para la responsable de Agencia Domingo, esto evidencia una brecha estructural. “La vivienda protegida tiene una presencia testimonial en el mercado real; la demanda existe, pero la oferta es muy limitada y los procesos son lentos”, afirma, apuntando a la necesidad de políticas más ágiles si se quiere equilibrar el acceso a la vivienda.
4. El efecto de los tipos de interés
Aunque los tipos hipotecarios han dejado atrás los máximos, su impacto sigue siendo palpable. “El comprador está mucho más informado y calcula al céntimo; cualquier incertidumbre económica retrasa decisiones”, indica Domingo. En su opinión, esta cautela explica parte del retroceso interanual, especialmente en perfiles jóvenes o en primeras compras, más sensibles a la financiación.
5. Asturias, a contracorriente del norte dinámico
Mientras comunidades como Navarra o Murcia registran subidas interanuales superiores al 18 %, Asturias figura entre las regiones con mayores descensos, junto a Madrid y Baleares. Katia Domingo lo achaca a factores estructurales. “Aquí no hay una presión demográfica fuerte ni un efecto inversor tan intenso como en otras zonas; el mercado es más estable, pero también más vulnerable a cualquier frenazo económico”.
6. ¿Cambio de ciclo o simple ajuste?
La gran pregunta es si estos datos anticipan un cambio de tendencia. Para Domingo, la respuesta es clara: “No hablamos de un desplome ni de una burbuja a la baja, sino de un mercado que se está normalizando tras años muy intensos”. Añade que, de cara a los próximos meses, será clave observar la evolución de los tipos de interés y la confianza del consumidor.
7. Perspectivas para 2026
Mirando al corto y medio plazo, la experta se muestra moderadamente optimista. “Si la financiación se estabiliza y no hay sobresaltos económicos, 2026 puede ser un año razonablemente bueno para la compraventa en Asturias, aunque sin grandes crecimientos”, concluye. Un escenario de menor volumen, pero más equilibrado, en el que comprador y vendedor negocian con mayor realismo. Asimismo, se prevé una estabilización en parte por la falta de oferta. También una subida de precios debido a que no existe producto inmobiliario en ciertas zonas. Explica Domingo que ya se está reflejando “un estancamiento de precios porque el mercado de demanda asturiana no puede absorber ciertos precios”. Esto se nota sobre todo en zonas “muy demandadas como La Arena o El Bibio”. En donde los precios están sobrepasados y “no somos capaces de encontrar clientes compradores”.