Hasta ocho vehículos se vieron implicados en el suceso, ocurrido a la altura de la salida a Trubia y ha dejado varios heridos, aunque de carácter leve; la Guardia Civil ha abierto una investigación
Es un mantra que se repite año tras año por estas fechas: en invierno, especialmente en sus meses más crudos, se debe extremar la precaución al volante… Y, en ocasiones, ni así se evitan los accidentes. La A-63 ha sido escenario de la última prueba de ello. Este mismo lunes, poco antes de las nueve y media de la mañana, efectivos del Cuerpo de Bomberos de Oviedo acudían raudos para asistir en una colisión múltiple ocurrida en el punto kilométrico 8.2, a la altura de la salida a Trubia de dicha vía. Hasta ocho vehículos se vieron implicados en ella, si bien, afortunadamente, los únicos heridos registrados han presentado carácter leve. La Guardia Civil ha abierto una investigación para tratar de esclarecer las razones del hecho.
A la espera de los resultados de dichas pesquisas, fuentes extraoficiales consultadas por este diario afirman que lo que, en principio, podría haber sido un simple choque entre dos coches se vio agravado por efecto del hielo en la pista y del sol bajo. Así, la luz solar habría dificultado la visión de varios de los conductores, imposibilitándoles ver la ubicación de la primera colisión hasta que ya era demasiado tarde para esquivarla. Y el que el asfalto estuviese helado no ayudó a frenar con margen… Prueba de ello, insisten los mismos testimonios, es la dispersión entre los distintos focos críticos. Por su parte, patrullas del Destacamento de Tráfico de Oviedo de la Benemérita regularon la circulación hasta que, por fin, los coches afectados fueron retirados.






