CCOO asegura que interrumpió el suministro de carbón, ralentizando la producción de las baterías de cok, aunque la empresa afirma que «no hay afección» en ese sentido; el jueves se dio otro hecho similar, y el sábado una avería eléctrica dejó a oscuras los talleres de Chapa y Carril

A las instalaciones que ArcelorMittal opera en Veriña parece haberlas mirado un tuerto, a tenor de la racha de incidentes que se han registrado en ellas en menos de una semana. Tal como ha advertido esta mañana Comisiones Obreras (CCOO), y han confirmado oficialmente desde la multinacional siderúrgica, la pasada noche, alrededor de las 22.30 horas, una de las cintas transportadoras que proveen de carbón a las baterías de cok de la factoría gijonesa se incendió, obligando a detener su servicio. Afortunadamente, el sistema automático del citado equipamiento detectó el foco, y su propia red de contraincendios lo extinguió. Ahora bien, aquí es donde comienzan las contradicciones… Si desde la organización sindical aseguran que los daños causado por el fuego obligaron a interrumpir el suministro de carbón, ralentizando la producción, fuentes de la compañía insisten en que no hubo afecciones estructurales, ni emisiones al exterior, y tampoco efectos productivos, al estar la cinta parada en ese momento. En estos momentos se está reemplazando la banda sobre la que se transporta el mineral, algo que, se confía, no requerirá demasiado tiempo; no hubo heridos de ninguna consideración.
A grandes rasgos, y aunque de una entidad mucho menor, el suceso registrado anoche se parece mucho al ocurrido el pasado jueves. Ese día, primero de este 2026, otro incendio arrasó parcialmente una de las cintas transportadoras que salen del túnel de Aboño, en dirección al Parque de Carbones de la factoría. A diferencia del caso de ayer, ese equipo continúa inactivo, y se espera que no recupere la actividad hasta pasadas, al menos, tres semanas. No obstante, durante el fin de semana los técnicos de Arcelor sustituyeron el cableado quemado, que discurría dentro de la galería, lo que ha permitido que el citado Parque de Carbones vuelva a contar con suministro eléctrico; por su parte, el transporte de mineras a las baterías y a los hornos altos se está realizando mediante camiones. Una solución temporal que, a juicio de la multinacional, diluye las posibles consecuencias sobre la producción, pero que desató cierta alarma social, ante el convencimiento de que es el mal estado de las infraestructuras de la compañía lo que favoreció el conato. La misma Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón (FAV) se pronunció al respecto en sus redes sociales.
Eso, en cuanto al primer incidente en menos de una semana, pero… ¿Cuál fue el segundo? Pues el apagón acontecido en las últimas horas de la tarde del sábado, fruto de una avería en los disyuntores de una subestación eléctrica ubicada en la planta de Veriña, que dejó completamente a oscuras los talleres de Chapa y Carril, y afectó parcialmente al tren de Alambrón. De nuevo, fue CCOO la entidad que alertó de lo ocurrido; y, como en el caso del incendio de anoche, Arcelor se encargó de tratar de calmar los ánimos, asegurando que el incidente no afectó a instalación alguna, pues todas las que se hallaban en el radio del apagón tenían paradas programadas. El servicio se restableció poco antes de las siete de la madrugada del domingo y, que se sepa, no ha vuelto a dar problemas desde entonces.