Una de ellas, primeriza en comicios, se fue a casa sin ejercer el derecho al voto
La asociación Llar Trans ha puesto esta tarde en conocimiento público una serie de problemas que han tenido tres personas trans durante el transcurso de la votación en Asturias de las elecciones generales. Una de ellas, que era la primera vez que iba a votar, no ha ejercido finalmente su derecho tras la situación vivida en su colegio de Raíces, en el concejo de Castrillón.
Según cuentan desde Llar Trans, la mesa puso problemas a la joven porque el nombre de su DNI no coincidía con el nombre del censo. «El número del DNI es siempre el mismo -cuenta la presidenta de la asociación, Ángeles Fal-, y es el que debe utilizarse para identificar a las personas, pero la mesa demostró que no era consciente del procedimiento. Además, dijeron varias veces en el alto el ‘deadname’ o nombre con el que ya no se identifica la joven, cuando ven perfectamente que no se corresponde con la persona que tienen delante. Es humillante. Mientras se informaban de que era suficiente el número del DNI para proceder al voto, la joven lo estaba pasando mal y finalmente se fue a casa sin votar».
En otra de mesa electoral de Raíces, también se vivió una situación similar. Un chico trans escuchó fue llamado varias veces por su ‘deadname’ pero pudo votar finalmente usando el número del DNI. «Nadie tiene por qué saber si se trata de una persona trans o no», critica Ángeles Fal. Advertido de estos episodios, otro joven trans acudió con la tarjeta censal a su colegio del barrio avilesino de Versalles. De nuevo, la mesa dijo deadname en voz alta dos veces pero finalmente pudo votar.
«Si en Asturias ha habido tres casos, podemos pensar en que han ocurrido muchos más en el resto del país», afirma Fal, que comenta que las personas afectadas se van a informar para poner una denuncia en la Junta Electoral y posiblemente también lo haga Llar Trans como asociación.