POR BORJA PINO Y PABLO R. GUARDADO
Agentes de la Policía Local y de la Nacional, varios de ellos vestidos de paisano, trataron de dar alcance a tres individuos, consiguiendo arrestar a uno en la calle Príncipe; testigos afirman que los uniformados buscaron armas o drogas en la zona

Es lunes. Inicio de semana. Uno de los últimos días laborables de este año próximo a terminar. A primera vista, debería tratarse de una jornada anodina. Sin embargo, esa lógica calma se ha quebrado de golpe esta mañana en el centro de Gijón. Concretamente, en la calle Príncipe, en el tramo comprendido entre Cabrales y Doctor Bellmunt; allí, poco después de las doce, agentes policiales irrumpieron mientras perseguían a tres individuos, de los que lograron dar alcance y detener a, al menos, uno. Poco después se sumaban a ellos más efectivos, tanto de la Policía Local como de la Nacional, a bordo de coches y motos. Por el momento, las razones de dicho operativo no se han revelado, aunque testigos presenciales afirman que los uniformados buscaron armas o drogas que podrían hallarse en las inmediaciones; no obstante, ese punto aún no ha podido ser confirmado, ni desmentido, con carácter oficial.
Siempre a tenor del testimonio dado por espectadores -fundamentalmente, gerentes y clientes de los escasos negocios de la zona-, la acción comenzó cuando los tres sujetos entraron en Doctor Bellmunt desde la avenida de la Costa, perseguidos a corta distancia por varios policías vestidos de civil. Al llegar al cruce de Bellmunt con Príncipe, los fugados se separaron; uno de ellos continuó Bellemunt arriba y otro torció a la izquierda, enfilando el parque Zarracina. Que se sepa, ninguno de esos dos fue capturado. Pero el tercero, que giró a la derecha y trató de ganar la intersección de Príncipe con Cabrales, corrió peor suerte. A la altura del portal cinco, los agentes acortaron distancia y lo arrinconaron para, acto seguido, reducirle entre tres. Instantes más tarde bloqueaban la calle dos coches y cuatro motos de la Local, y un coche más de la Nacional. Entre todos, consumaron el arresto.
A la espera de que alguno de ambos cuerpos policiales informe de los motivos de la actuación, las mismas fuentes presenciales indican que uno de los uniformados de paisano reprochó al detenido que «debes mucho en droga». Del mismo modo, los policías dedicaron tiempo a buscar cierto objeto, que un transeúnte afirma que podría ser un arma, pero que otro asoció a un paquete de estupefacientes. En cualquier caso, es importante puntualizar de nuevo que esos últimos aportes carecen de confirmación oficial, por lo que podrían revelarse incorrectos.