Otea advierte de una hostelería al límite en la región

La patronal hostelera Otea ha reafirmado este martes el papel del turismo como uno de los principales motores económicos de Asturias, con una aportación del 12,8% al Producto Interior Bruto y del 11% al empleo total del Principado, según los datos recogidos en su informe anual sobre el sector correspondiente a 2025. No obstante, la organización advierte de que este crecimiento se produce en un contexto de “rentabilidad límite” para muchas empresas.
El estudio presentado por Otea en Oviedo subraya que la actividad turística genera 474 millones de euros en ingresos fiscales, una cifra que equivale al 80% del gasto público destinado a educación o al 20% del presupuesto sanitario autonómico. A pesar de estos datos, la patronal insiste en que el aumento de la facturación no se traduce necesariamente en una mejora de los márgenes empresariales.
En el ámbito laboral, el informe destaca el crecimiento del empleo asalariado, que aumenta un 13,11% y ya representa el 76% del total de trabajadores del sector. En contraste, continúa el descenso del número de autónomos, con una caída del 6,38%, una tendencia que Otea considera preocupante para la estructura empresarial de la hostelería asturiana.
La organización identifica tres grandes retos para el sector. El primero es la necesidad de una regulación “valiente e inmediata” de las viviendas de uso turístico, ante su crecimiento acelerado. El segundo, la pérdida de rentabilidad derivada del encarecimiento de suministros, materias primas y costes laborales. Y el tercero, el elevado nivel de absentismo laboral, que la patronal califica de “alerta roja”, con más de 132.000 trabajadores que no acuden a su puesto cada año y bajas de duración superior a la media nacional.
En cuanto al alojamiento, el informe refleja niveles medios de ocupación del 50% en hoteles y del 25% en turismo rural, lo que evidencia, según Otea, un escenario económico “muy ajustado”. La patronal reitera además su rechazo a la implantación de una tasa turística, al considerarla “injustificada, dañina e inoportuna” en un destino que, asegura, no sufre saturación ni presión sobre los servicios públicos.
Otea concluye que la hostelería asturiana “cumple generando riqueza, empleo y calidad”, pero reclama un entorno que acompañe ese esfuerzo, con más formación, una regulación equilibrada y mecanismos eficaces para reducir el absentismo laboral.