La Fiscalía pide dos años de prisión y cuatro de inhabilitación para cazar por la muerte de un ejemplar de Ursus arctos en el entorno protegido de Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias

Un vecino nacido en 1967 se enfrenta a una petición de dos años de prisión por la muerte de un oso pardo en 2024 en el suroccidente asturiano. Según el escrito de conclusiones provisionales presentado por la Fiscalía en el Juzgado de Cangas del Narcea, el acusado habría colocado varios lazos de acero -un método de caza no selectivo y prohibido- en montes del concejo de Ibias, dentro de un espacio natural protegido. De acuerdo con el Ministerio Público, los hechos se produjeron en una fecha no concretada de 2024, pero anterior al 8 de julio de ese año. El acusado habría instalado cinco lazos en las inmediaciones de las localidades de Villarmeirín y Villardecendias. Fue precisamente el 8 de julio cuando apareció atrapado y sin vida en uno de esos dispositivos un ejemplar macho de oso pardo.
La especie está incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como “en peligro de extinción”, conforme al Real Decreto 139/2011, y cuenta con protección estricta en virtud de la Ley 42/2007. Además, el lugar de los hechos se encuentra dentro de un parque natural declarado como tal por la Ley 12/2002 del Principado. La Fiscalía considera que la colocación de lazos constituye un método prohibido por su carácter indiscriminado y solicita, además de la pena de prisión, la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar durante cuatro años, la máxima prevista en el Código Penal para este tipo de delito contra la fauna. En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público también interesa que el acusado indemnice al Principado de Asturias por el valor económico del ejemplar abatido, cantidad que se determinará en ejecución de sentencia, junto con los intereses legales correspondientes.