Los equipos de rescate redoblan esfuerzos para tratar de localizar a la mujer de 56 años, que cayó al cauce del río Silvestre el viernes de la semana pasada; hoy las batidas se centrarán en el tramo que va de Soto de Ribera hasta El Entrego

Como la cara y la cruz de una moneda, las lluvias que han caído sobre Asturias en los últimos días han tenido sus efectos positivos -fundamentalmente, para campos y embalses-, pero también sus efectos negativos. Uno de los más evidentes es el aumento del caudal de los ríos que surcan la región… Entre los que figura el Nalón. Y esa crecida está dificultando hoy domingo las labores de los equipos de rescate implicados en la búsqueda de María Teresa Pérez, la mujer de 56 años, vecina de San Martín del Rey Aurelio, que en la tarde del 6 de marzo se precipitó a las aguas del río Silvestre a la altura de La Güerta, y de la que nada se sabe desde entonces. Aun así, pese a haber transcurrido ya nueve jornadas, los profesionales vuelven a peinar las márgenes del Nalón; en esta ocasión, sus esfuerzos se están centrando en el tramo comprendido entre Soto de Ribera y El Entrego.
Con la Guardia Civil coordinando las tareas, hasta cinco patrullas del servicio de Seguridad Ciudadana de dicho cuerpo, procedentes de las compañías de Langreo, Oviedo, Avilés y Pravia, permanecen desplegadas en el área. A ellas se han sumado agentes de la Policía Local de Langreo, Pravia y San Martín del Rey Aurelio, contabilizando hasta seis uniformados entre esas tres fuerzas. Paralelamente, el Servicio de Bomberos del Principado mantiene a otros cuatro de sus profesionales en tierra, al tiempo que un piloto de drones otea la zona desde el aire, valiéndose de su pequeña aeronave no tripulada. No obstante, el mayor esfuerzo humano lo realiza hoy Protección Civil, con nada menos que catorce voluntarios implicados, llegados de Langreo, Laviana y San Martín del Rey Aurelio. Por último, Cruz Roja aporta cuatro efectivos más, bajo las directrices de uno de sus coordinadores.