Los hechos sucedieron el lunes 2 en la A-63 cuando se introdujo sobre las 6 horas en la vía sentido a Oviedo en dirección a Grado, cruzándose con varios vehículos, que dieron alerta de la situación

Fue un lunes a las 6 horas, momento en el que muchos ciudadanos cogen la carretera para desplazarse a sus puestos de trabajo y comenzar la semana, pero la fortuna quiso que no acabara en tragedia y se quedara sólo en un susto para los conductores que encontraron el vehículo de frente. Un hombre de 54 años, vecino del concejo, se introdujo el día 2 a la A-63, la autovía que une Oviedo y La Espina, en su kilómetro 4, cerca de la ciudad, por un carril claramente indicado con dos señales de dirección prohibida. Era el que va hacia la capital, pero él tomó dirección a Grado.
Varias llamadas de alerta fueron recibidas en el Centro Operativo de Tráfico (COTA) al cruzarse con el kamikaze o presenciar la escena desde la otra parte de la calzada. Su recorrido fue de 3 kilómetros, momento en el que fue interceptado por una patrulla de vigilancia de carreteras del Destacamento de Tráfico de Oviedo. Los agentes comprobaron que el conductor presentaba signos externos compatibles con el consumo de sustancias, por lo que procedió a la realización de una prueba indiciaria de detección de drogas en saliva, que arrojó un resultado positivo en cocaína, confirmado posteriormente por el laboratorio de referencia. La prueba de alcoholemia realizada en el lugar, mientras, resultó negativa.
El conductor está investigado como presunto autor de un delito contra la seguridad vial en sus modalidades de conducción temeraria (pena de entre 6 meses y 2 años y retirada del carné entre 1 y 6 años) y conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas (3 a 6 meses de prisión, 6 a 12 meses de multa, 31 a 90 días de trabajo en beneficio de la comunidad y 1 a 4 años sin carnet). Antes ya había sido investigado en otra actuación del Sector de Tráfico tras arrojar resultado positivo en cocaína.