El pincho de nombre asturiano del Alalunga Taberna Marinera, representante de la comunidad tras ganar el concurso a nivel autonómico, convenció al jurado de esta iniciativa que se enmarca en Madrid Fusión

La gastronomía asturiana sigue sumando reconocimientos fuera de la comunidad y marcando tendencia. Una propuesta del restaurante gijonés Alalunga Taberna Marinera, obra del chef Luis Menéndez con el apoyo de Mariano Mier, se alzó ayer con el IV Campeonato Oficial Hostelería de España de Tapas y Pinchos que se falló ayer en el marco de Madrid Fusión. El representante de OTEA presentó a concurso ‘Anda rica’, ganador del XVI Campeonato de Pinchos y Tapas de Asturias que juega con el nombre asturiano para la nécora, una creación que consistía en un crujiente de piel de cangrejo con almidón de yuca, acompañado de pimientos con caldo de andarica, ensaladilla de andarica y gambón con cremoso de andarica. Su presentación, representa a este marisco encima de un ‘pedreru’, todo sustentado en un joyero.

De los 34 participantes, sólo 6 consiguieron pasar el corte y convertirse en finalistas. Junto al pincho del Alalunga se clasificaron los ganadores de La Rioja (‘El Lanzador’, de Meraki Gastrobar de Nájera), Lugo (‘Ostras, que merluza de Burela’, de El Boni), Alicante (‘Ali Babá’, de Malaspina Benidorm), Álava (‘Tendón de Aquiles’, Dólar Coreses de Vitoria-Gasteiz) y Málaga (‘Croque gamba style’, de Taberna Pez Lola), que valoraron un jurado conformado por Paco Pérez (Restaurante Miramar y Enoteca), María Ritter (Guía Repsol), Carlos García Cano (Gastro SER), Anabel Núñez (Universidad Francisco de Vitoria) y Chema León (Makro). Además de decidirse por ‘Anda rica’ como merecedor del primer premio, otorgó el segundo puesto a La Rioja y el tercero, a Álava.
OTEA afirmó tras el fallo que «la gastronomía de Asturias está entre las más innovadoras y reconocidas de España». Sobre la propuesta de Menéndez y Mier, a los que trasladó su enhorabuena, la patronal asturiana destacó que combina técnicas de molde, deshidratación y fritura, y se remata con un delicado aire de limón y algas, ofreciendo un bocado que reivindica el mar asturiano desde la textura y el sabor.