La incidencia, ya resuelta, fue una de las varias que se suceden este miércoles, debido al mal tiempo; por precaución, ADIF ha optado por no utilizar el cambiador de ancho de Vilecha, por lo que los viajeros deben cambiar de tren en la capital leonesa

No está siendo, ni por asomo, un buen mes para el sector ferroviario español. Y, por el momento, este miércoles de mal tiempo generalizado no parece que vaya a constituir un punto de inflexión en la tónica que se lleva desarrollando desde que, hace dos semanas, se produjese la tragedia de Adamuz. A primera hora de esta mañana el más ‘madrugador’ de los AVE que conectan Asturias con Madrid se veía forzado a detenerse, a recular y a cambiar de ruta a la entrada de León, debido a una incidencia localizada en la vía por la que circulaba. A estas horas el problema ya está resuelto, como ha confirmado a este medio el Administrados de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), pero eso no impidió que los viajeros de ese primer convoy de la jornada, salido de Gijón a las 5.58 horas, llegase a Madrid con un retraso de más de hora y media. De cien minutos, siendo precisos. Diez por encima de la frontera de los noventa a partir de la cual RENFE está obligada a indemnizar a los usuarios con el 100% del importe del billete.
Siempre según lo indicado por ADIF, el imponderable de esta madrugada -que todo apunta a que se debió a las condiciones meteorológicas adversas- se localizó unos metros antes de entrar en la capital de la comunidad vecina, aún a bastante distancia de la estación. Incapaz de continuar por la vía en la que se encontraba, el convoy tuvo que pararse por completo; después de una tensa espera, y tras recibir instrucciones del control de tráfico leonés, su maquinista dio marcha atrás, hasta alcanzar el cambio de agujas más cercano… Que, por malos azares del destino, se encontraba en Santibáñez. Allí, el profesional a los mandos metió el tren en la vía contigua, despejada y preparada, y reemprendió la marcha rumbo al sur sin nuevos sustos. Claro, que el mal ya estaba hecho y, a pesar de tratarse de una composición adscrita al servicio de Alta Velocidad de RENFE, el abundante tiempo de demora acumulado no pudo compensarse por completo.
De todos modos, la de ese tren no ha sido la única alteración de la normal actividad ferroviaria que se está produciendo hoy, y que afecta a Asturias. La abundante nieve que está marcando la jornada ha obligado a ADIF, por prudencia, a descartar el uso del cambiador de ancho ubicado en Vilecha, en territorio leonés. ¿Qué significa eso? Que los convoyes ALVIA, AVE y AVLO que conectan el Principado con Madrid no tienen forma de modificar la distancia entre ruedas y pasar del ancho de vía ibérico que hay al norte de ese punto, al internacional, la norma a partir de ese cambiador. La solución adoptada ha sido recurrir a composiciones inversas; dicho de otro modo, al llegar a León desde cualquiera de ambas regiones término los viajeros deben bajar de un tren y embarcar en otro, cuyo ancho de ejes está adaptado a las condiciones del tramo que queda por recorrer. Una medida que, sin ser la más cómoda, sí es la más segura, dadas las circunstancia, y que no está provocando más retrasos que los que exige pasar de una composición a otra.