La acusada, de 59 años, sustrajo a sus empleadores piezas valoradas en 2.000 euros que llevó a negocios de compraventa de oro; los agentes de Policía Nacional pudieron recuperar los seis lotes de alhajas vendidos tras inspeccionar varios establecimientos

Se aprovechó del acceso a todos los puntos de la vivienda por cuidar a una persona mayor en su domicilio para robar joyas valoradas en 2.000 euros, pero las inspecciones rutinarias que la Policía Nacional realiza en los negocios de compraventa de metales preciosos destaparon sus fechorías. Una mujer de 59 años sin antecedentes penales fue detenida después de una investigación abierta tras la detección de «un número inusualmente elevado de transacciones de oro en un corto periodo de tiempo» a su nombre en este tipo de establecimientos.
Tras realizar las comprobaciones pertinentes, los investigadores confirmaron que las piezas vendidas procedían del domicilio donde la sospechosa ejercía sus labores de cuidado. El valor de las joyas recuperadas, que estaban distribuidas en seis lotes, todos recuperados, asciende aproximadamente a 2.000 euros, según el precio actual del mercado de oro.
Ante las pruebas presentadas por los agentes, la detenida reconoció la autoría de los hechos y manifestó su voluntad de reparar el daño causado a la familia. La Policía Nacional ha puesto las diligencias a disposición de la autoridad judicial competente.