Responsables socialistas conocían la existencia de advertencias internas antes de la apertura formal del expediente
Según fuentes de la Federación Socialista Asturiana (FSA), a finales del pasado diciembre, una militante trasladó al secretario general, Adrián Barbón, que había interpuesto una denuncia por «una presunta situación de acoso sexual» a través de los cauces internos del PSOE federal contra otro compañero, «sin facilitar más detalles ni la identidad de la persona denunciada».
Según dichas fuentes, Barbón le expresaría «de inmediato su solidaridad y apoyo». Asimismo, le trasladó su «plena confianza» en los órganos internos del partido y en los protocolos establecidos.
Estas explicaciones se producen en un contexto marcado por la suspensión cautelar de militancia acordada este jueves por la dirección federal del PSOE sobre el dirigente gijonés Iván Álvarez Raja, apartado provisionalmente de sus responsabilidades orgánicas mientras continúa la instrucción del expediente disciplinario.
La incorporación de Álvarez Raja como asesor del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Gijón se formalizó a finales de julio de 2025 mediante un contrato tramitado bajo el CIF de la FSA, tras una propuesta impulsada desde la Agrupación Municipal Socialista de Gijón.
Sin embargo, distintas fuentes socialistas consultadas señalan que cuando se produjo su fichaje ya existían advertencias internas dentro de la organización local relacionadas con una situación que posteriormente desembocaría en la denuncia presentada ante el PSOE federal.
Según estas informaciones, la primera comunicación interna se habría producido durante la primavera de 2025, cuando una afiliada trasladó a responsables orgánicos locales una serie de hechos que generaron preocupación dentro de la militancia. Semanas después, en junio, la cuestión volvió a surgir durante una reunión interna en la que se formularon preguntas sobre informaciones que circulaban de manera informal dentro del partido.
Pese a ese conocimiento previo en el ámbito local, la contratación siguió adelante tras la reorganización del equipo de apoyo del grupo socialista en el consistorio gijonés. Fuentes del partido indican que en aquel momento “no existía todavía una denuncia formal registrada dentro del procedimiento disciplinario”, aunque reconocen que la situación ya había sido trasladada internamente.
El caso adquirió mayor visibilidad pública a comienzos de 2026 tras la difusión en redes sociales de publicaciones que alertaban sobre un supuesto episodio ocurrido en el seno del PSOE de Gijón, sin identificación pública de las personas implicadas.
A raíz de esa situación, la agrupación local elaboró un informe interno recopilando información sobre los hechos mencionados, documento que fue remitido a la FSA y trasladado posteriormente a la dirección federal del PSOE el pasado 7 de enero.
La suspensión cautelar comunicada desde la sede federal de Ferraz constituye la primera medida disciplinaria pública adoptada dentro del procedimiento, que continúa actualmente en fase de instrucción. Tanto el PSOE de Gijón como la Federación Socialista Asturiana han apelado a la prudencia y a la confidencialidad del proceso, insistiendo en el principio de “tolerancia cero ante cualquier conducta impropia”.
Inquietud en la militancia
La gestión interna del caso ha generado inquietud entre sectores de la militancia socialista gijonesa. El militante Fran López solicitó públicamente la convocatoria de una asamblea extraordinaria para ofrecer explicaciones sobre la actuación política seguida por la organización.
En su comunicado, defendió la necesidad de aclarar “cómo se gestionó la información trasladada meses antes de la apertura formal del expediente y antes de autorizarse la contratación municipal”.
El expediente disciplinario permanece abierto y la suspensión de militancia mantiene carácter cautelar mientras los órganos competentes del PSOE continúan analizando la información disponible y determinan, en su caso, las decisiones que puedan adoptarse una vez concluida la investigación interna.