Simpatizantes del monumento convocan para este sábado una concentración crítica con su retirada; paralelamente, FAMYR ha iniciado una recogida de rúbricas para instar al Principado a que suprima toda simbología franquista que sobreviva en la región

Ya se esté de acuerdo con quienes creen que es un debate innecesario, o se esté alineado con los que la consideran una cuestión de capital importancia, lo indiscutible es que el futuro del monumento ‘Héroes del Simancas’ se ha colado, y con fuerza, en los debates que se mantienen desde hace días en Gijón. Y esa presencia está poniendo de manifiesto lo ancha que es la brecha ideológica que separa a detractores y defensores de la pretendida retirada de dicha pieza, instada desde el Gobierno del Principado por considerarla una exaltación del golpe de Estado de 1936, de la posterior victoria de los rebeldes y, por extensión, de la dictadura. Así, poco después de que Vox anunciase la semana pasada su voluntad de recuperar la obra si llegan a tener algún papel en el Ejecutivo autonómico, este lunes trascendía la convocatoria de una concentración para este sábado, a las 18 horas, frente al Colegio de la Inmaculada. Eso, por lo que respecta a quienes simpatizan con el ‘Simancas’, pero sus opuestos tampoco están de brazos cruzados. La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), autora de la protesta que desencadenó la decisión autonómica, ha iniciado una recogida de firmas digital para instar al Principado no solo a que mantenga la orden de eliminación; también a que la hagan extensiva a todos los símbolos franquistas que todavía sobreviven en Asturias.
A juicio de esta última entidad, la existencia del ‘Simancas’ -obra del escultor trubieco Manuel Álvarez-Laviada y que honra a los militares del regimiento de Infantería de Montaña ‘Simancas’ que se alzaron en armas contra la Segunda República- «incumple la Ley de Memoria Democrática autonómica y estatal«, en tanto en cuanto constituye «una exaltación, legitimación, justificación, enaltecimiento individual o colectivo del golpe militar de 1936 y del franquismo«. A esa derivada se sumaría una segunda, concerniente a las víctimas tanto del alzamiento como de las posteriores acciones perpetradas contra los derrotados, al demostrar «una insensibilidad y falta de respeto hacia todas aquellas personas y familias que sufrieron la represión y la violencia durante el régimen«. Finalmente, desde FAMYR alertan del riesgo que entraña la posible transformación del ‘Simancas’ en un lugar de peregrinación para nostálgicos de la dictadura; así sucedió «el 28 de junio, cuando un grupo de personas se concentró para cantar el ‘Cara el Sol’ brazo en alto«, referencia a un suceso registrado el pasado verano, y que incluyó, en efecto, el canto del himno de Falange y el saludo fascistas. Razones todas que sostienen la exigencia de la plataforma; máxime después de que el Ayuntamiento rechazase una propuesta conjunta de IU y Podemos en ese sentido.

¿Y qué decir de aquellos que no desean la supresión del monumento, y que han encontrado en Vox y, en menor medida, en el PP y en Foro sus altavoces políticos? Bien, se espera que buena parte de tales simpatizantes se reúnan el sábado en las inmediaciones de la pieza, en un acto bautizado por sus organizadores con el lema ‘Los héroes no se tocan‘. Cabe señalar que esa misma frase fue esgrimida por los diputados de Vox Javier Jové y Sara Álvarez Rouco el pasado viernes, cuando amenazaron conque, en caso de que se consume la eliminación del ‘Simancas’, «lo volveremos a poner en su sitio«. Por supuesto, esa acción quedaría supeditada a una hipotética entrada del partido en el Gobierno asturiano. De todos modos, y con independencia de que semejante extremo llegue a materializarse, por el momento los contrarios a que la obra de Álvarez-Laviada sea quitada de la fachada del colegio alegan que forma parte de la historia nacional, y afean a sus detractores un supuesto intento de «reescribirla a su antojo«. Por el momento, no consta que en Delegación del Gobierno se vaya a desplegar un dispositivo policial especial, ante la tensión que podría generar el hecho.