El PSOE carga contra la gestión del Gobierno local tras las sanciones impuestas durante el cierre mensual por limpieza y reclama que el estacionamiento permanezca abierto de forma permanente

Lo que debía ser una jornada rutinaria de limpieza ha terminado convirtiéndose en un nuevo foco de confrontación política en Gijón. Las 87 multas de 90 euros impuestas a conductores que no retiraron sus vehículos del aparcamiento disuasorio de la avenida de Portugal durante el cierre mensual de las instalaciones han llevado al Grupo Municipal Socialista a cargar duramente contra la gestión del Ejecutivo local, al que acusa de generar una situación «previsible» y perjudicar tanto a vecinos como a visitantes. El concejal socialista Tino Vaquero calificó este jueves de «nefasta» la gestión realizada por el Gobierno municipal y sostuvo que las sanciones son la consecuencia de una planificación deficiente desde que el Principado cedió el aparcamiento al Ayuntamiento.
A juicio del edil, el carácter disuasorio de este estacionamiento resulta incompatible con su cierre periódico para realizar labores de mantenimiento. «Muchas personas, sobre todo las que vienen de fuera, no tienen por qué saber que el parking se va a cerrar un día al mes», afirmó, insistiendo en que un equipamiento concebido para facilitar la movilidad no debería dejar de prestar servicio, «menos aún en verano», cuando la ciudad registra una mayor afluencia de visitantes. En este contexto, Vaquero responsabilizó directamente al concejal de Movilidad, Pelayo Barcia, de la situación. «La incapacidad y cabezonería del concejal la paga ahora la ciudadanía con 87 multas de 90 euros», criticó.
Desde el PSOE defienden que las tareas de limpieza y mantenimiento pueden realizarse sin necesidad de clausurar completamente el aparcamiento. Por ello, reclaman que las instalaciones permanezcan abiertas de forma permanente y que se busquen fórmulas para compatibilizar el servicio con las labores de conservación. El grupo municipal también cuestionó el criterio seguido por el Ayuntamiento en materia de vigilancia. Vaquero denunció que mientras se sanciona con contundencia a quienes estacionan en el aparcamiento disuasorio, en otros puntos de la ciudad existen vehículos aparcados sobre aceras o zonas verdes sin que, según sostiene, se actúe con la misma intensidad. «Estamos viendo vehículos aparcados sobre aceras y zonas verdes en toda la ciudad sin que se intervenga, y que el único lugar donde se decida actuar de forma severa sea precisamente en el aparcamiento donde se debería facilitar el estacionamiento», afirmó.
Otra de las críticas lanzadas por los socialistas se centra en el funcionamiento del propio equipamiento. Vaquero calificó de «indecente» que una de las plantas del aparcamiento continúe cerrada y acusó al Gobierno local de retrasar deliberadamente su apertura para evitar asumir los costes de explotación, entre ellos la instalación del sistema de videovigilancia, el suministro eléctrico o la puesta en funcionamiento de los ascensores. «Llevan dos meses con la excusa de la contratación de la luz», aseguró el concejal socialista, quien considera especialmente llamativa esta situación en pleno verano, cuando Gijón afronta una elevada demanda de plazas de estacionamiento por la llegada de turistas y la celebración de numerosos eventos. En su opinión, la gestión del aparcamiento proyecta una imagen «lamentable» tanto para los residentes como para quienes visitan la ciudad durante estas semanas.