El colectivo sugiere que los beneficios recaudados en aquellos municipios en que se aplique se destinen a mejorar la red de transporte público del Principado, en aras de incentivar el progresivo abandono del vehículo privado

Asturias está dividida. El anuncio hecho recientemente por el Gobierno autonómico, referente al carácter potestativo de la futura ecotasa turística, no ha logrado un apoyo unánime por parte de los Ayuntamiento en los que podría aplicarse, y ya hay algunos –incluido el de Gijón– que, amparándose en ese carácter voluntario, han descarto implementar la medida. Y, aun así, las voces a favor de su establecimiento continúan resonando… De hecho, ayer martes era la de Ecologistas en Acción la que e alzaba. En un comunicado remitido a los medios, el colectivo, aun considerando la medida autonómico «poco ambiciosa» para la realidad regional, animó a los concejos a aplicarla, como una forma tanto de compensar el impacto negativo del creciente flujo de turistas, como de obtener ingresos extra que puedan invertirse en mejoras para el conjunto de la ciudadanía. Por ejemplo, en el transporte público.
Conscientes de que la patronal hotelera y hostelera, muy probablemente, dará la batalla a la ecotasa, en Ecologistas en Acción se confiesan dispuestos a defenderla, «aunque nos parezca muy poco ambiciosa para una comunidad que, desde la pandemia, está recibiendo casi tres millones de turistas». No obstante, desde la citada organización adelanta que seguirán abogando por un gravamen de alcance autonómico y, más importante, obligatorio. Solo así, a su juicio, se logrará «una mejor redistribución de los recursos públicos generados por la actividad turística, y que contribuya a compensar sus impactos ambientales y sociales».
Bien, eso es pensar en un futuro hipotético pero, a más corto plazo, pensando en la iniciativa que el Principado lanzará una vez todos los trámites estén completados… ¿En qué invertir el dinero obtenido? Bien, Ecologistas en Acción lo tiene claro: en transporte. Más concretamente, en mejorar y potenciar la red de transporte público asturiana, «manifiestamente mejorable; sobre todo en las zonas menos pobladas». Se trataría, por decirlo de un modo sencillo, de devolver parte de lo que el turismo resta. Efectivamente, si los aluviones de visitantes tensionan el territorio, incluso, en lo medioambiental, destinar la recaudación a mejorar el transporte podría contribuir a un rechazo generalizado del vehículo privado, siempre y cuando las alternativas públicas y colectivas sean asequibles, estén al alcance de todos geográficamente, y operen con la eficacia necesaria para cumplir con su cometido.