La ausente, de 14 años, fue encontrada en la vía pública por una patrulla policial, y devuelta a las dependencias en las que reside; por el momento, se desconoce en qué estado de salud se encuentra, aunque su familia insiste en que «se nos está ocultando algo»

La historia que ha mantenido en vilo durante cuatro días a una familia, y a buena parte de Avilés, ha concluido, al fin. Según ha podido saber este diario Alejandra B. R., la joven de 14 años que desde el sábado permanecía ausente del centro de menores en el que reside, situado en el barrio de Villalegre, ha aparecido y está viva. Fuentes familiares y allegados de la desaparecida señalan que fue localizada alrededor de las 18.30 horas de ayer miércoles en una calle de Oviedo, interceptada por una patrulla policial -no se ha podido precisar el cuerpo concreto- y devuelta a las dependencias avilesinas. Lo que no ha trascendido es el estado de salud de Alejandra, ni tampoco si, en el tiempo transcurrido desde que se le perdió la pista, sufrió algún daño; la familia asegura no haber recibido ninguna información del centro, y las consultas hechas por este diario a organismos oficiales, por ahora, no han dado frutos.
Hasta su reaparición, Alejandra fue vista por última vez el sábado -las fuentes no coinciden en si sobre las 22 horas, o alrededor de las 2.30 del domingo-, cuando, en el transcurso de las fiestas patronales de Villalegre, y bajo los efectos del alcohol y el cannabis, se apartó del grueso de sus amigas con una compañera del centro, buscando un lugar recogido para orinar. A partir de ahí, rumores poco fiables y testimonios de supuestos testigos imposibles de confirmar apuntan a que habría subido a un turismo llevada del brazo de un hombre caucásico, calvo y de unos 35 años. Pese a todo su madre, Raquel, no descarta esa teoría. «No me dejaron hablar con ella hasta las dos de la madrugada, y solo tres segundos; me dijo que había empezado como una fuga voluntaria, pero que luego quiso volver, y no la dejaron», afirma, segura de que «en el centro nos esconden cosas», y decidida a «denunciarles».