Las exigencias de Foro reabren unas negociaciones iniciadas hace tres años y vuelven a enfrentar a distintas corrientes dentro del Partido Popular

Hay momentos en política en los que las negociaciones dejan de ser una simple suma de siglas para convertirse en una cuestión de poder. Eso es precisamente lo que está ocurriendo en Asturias. La posibilidad de una gran coalición entre PP y Foro ha pasado de ser un rumor persistente a convertirse en una operación política que puede decidir quién gobierne el Principado tras décadas de hegemonía socialista.
Las conversaciones, sin embargo, no comenzaron ahora. Según ha podido saber este diario de fuentes conocedoras de aquellos contactos, la presidenta de Foro y por entonces candidata a la alcaldía de Gijón, Carmen Moriyón, mantuvo meses antes de las elecciones municipales y autonómicas de 2023 una reunión en Oviedo con Diego Canga, entonces recién llegado para liderar el proyecto del Partido Popular en Asturias.
Aquellos encuentros se produjeron cuando el escenario político todavía estaba completamente abierto y tanto populares como foristas analizaban distintas posibilidades para desalojar al PSOE del Gobierno regional. La fragmentación del centro-derecha hacía prácticamente imposible cualquier alternativa sin algún tipo de entendimiento.
Las mismas fuentes sostienen que Moriyón también mantuvo otro encuentro con el actual presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo. La reunión tuvo lugar en la cafetería de El Corte Inglés de Oviedo y formó parte de una serie de contactos discretos que pretendían explorar la relación entre ambas formaciones en un momento especialmente delicado para el futuro político asturiano.
Incluso llegó a prepararse una reunión de mayor calado. Un afiliado próximo a Carmen Moriyón puso a disposición de ambas organizaciones su vivienda de Gijón para celebrar un encuentro reservado que permitiera avanzar en un posible entendimiento. Sin embargo, aquella cita nunca llegó a celebrarse.
Las fuentes consultadas aseguran que la reunión fue «dinamitada» por miembros del propio Partido Popular, contrarios a cualquier acercamiento con Foro en aquel momento. Las reticencias internas terminaron frustrando un encuentro que algunos consideraban decisivo para intentar construir una alternativa conjunta antes de las urnas.
El desenlace es conocido. Las elecciones de mayo de 2023 dejaron un resultado insuficiente para que el bloque de centro-derecha pudiera gobernar Asturias. El PSOE logró mantener el Ejecutivo autonómico gracias a sus acuerdos parlamentarios, mientras PP y Foro continuaron transitando caminos separados. Diego Canga volvió a Bruselas tal como vino, dejando al PP con 17 diputados, 10 más que en los anteriores comicios. Dejó de ser portavoz y ya no está afiliado al partido.
Tres años después, el escenario ha cambiado profundamente. Las conversaciones para una coalición vuelven a estar sobre la mesa, pero ahora lo hacen con una dimensión mucho mayor y con unas exigencias que han generado un importante terremoto interno dentro del Partido Popular.
Como publicó este diario, Foro plantea un armisticio que incluiría representación en el Congreso, el Senado, la Junta General y un peso determinante en la confección de la candidatura municipal de Gijón. Unas condiciones que han provocado un profundo malestar entre dirigentes populares de distintas agrupaciones locales, responsables del partido en la Junta General e incluso sectores de la dirección nacional.
No se trata únicamente de una cuestión de puestos. En el PP siguen existiendo dirigentes que arrastran una prolongada historia de enfrentamiento político con Foro desde la etapa posterior a la ruptura protagonizada hace más de una década. Para algunos cuadros populares, aceptar ahora unas condiciones tan amplias supondría una cesión difícil de explicar después de años de confrontación.
Al mismo tiempo una parte significativa del empresariado asturiano considera que el actual modelo político resulta «difícilmente sostenible» a medio y largo plazo. Esa percepción estaría alimentando la idea de que es necesario construir una mayoría más estable que permita afrontar los grandes retos económicos e industriales del Principado con una mayor capacidad de decisión y continuidad.
Hoy, mientras Vox se consolida con expectativas de alcanzar hasta seis diputados, Foro, como marca independiente, prácticamente ha desaparecido de las encuestas, lo que reduce de forma considerable su margen de maniobra. Paradójicamente, esa debilidad electoral convive con unas exigencias muy elevadas para integrarse en una eventual coalición con el PP. Todo ello convierte la negociación en una de las operaciones políticas más delicadas de los últimos años en Asturias y en una cita que puede marcar el futuro del Gobierno del Principado.