El corredor gana peso como alternativa para resolver uno de los grandes retos del Puerto

La presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, Nieves Roqueñí, ha defendido este viernes que el corredor de Aboño no solo servirá para desviar las mercancías peligrosas que acceden a El Musel, sino que debería convertirse en la base de la solución definitiva a los problemas históricos de accesibilidad del puerto gijonés.
La responsable portuaria ha celebrado la publicación en el Boletín Oficial del Estado de la resolución de la Dirección General de Tráfico que incorpora los accesos a El Musel a través de los túneles de Aboño dentro de la Red de Itinerarios para Mercancías Peligrosas (RIMP). La medida permitirá que los camiones que transportan sustancias peligrosas puedan dejar de circular por la avenida Príncipe de Asturias, uno de los principales ejes urbanos de la zona oeste de Gijón.
Desde la Autoridad Portuaria consideran que se trata de un avance de gran relevancia para la gestión del tráfico vinculado a la actividad portuaria. Hasta ahora, numerosos vehículos pesados que transportan combustibles, gases u otras mercancías catalogadas como peligrosas debían atravesar áreas densamente pobladas antes de alcanzar las instalaciones portuarias.
Roqueñí recordó que habilitar este corredor fue uno de los compromisos adquiridos con los vecinos de La Calzada, un barrio que durante años ha mostrado su preocupación por la convivencia diaria con este tipo de tráfico pesado.
“Los vecinos nos trasladaban su inquietud por tener que esperar en un semáforo junto a una cuba de gas o gasolina. Era una preocupación legítima y había que darle respuesta”, señaló la presidenta portuaria.
La nueva autorización permitirá reducir la presencia de estos vehículos en puntos especialmente sensibles como la avenida Príncipe de Asturias o el entorno de Cuatro Caminos, mejorando la seguridad tanto para conductores como para peatones y residentes.
No obstante, Roqueñí fue más allá y aprovechó el anuncio para reabrir el debate sobre los accesos al puerto. Aunque reconoció que esta decisión no resuelve por completo el problema, sí considera que marca el camino que deberían seguir las administraciones para encontrar una solución estable.
“Esta no es la solución definitiva, pero sí demuestra que parte del tráfico puede bascular por el túnel de Aboño. Es precisamente por ahí por donde creemos que debe articularse un acceso seguro y competitivo para El Musel”, defendió.
Sus declaraciones llegan apenas unos días después de que el Principado impulsara nuevas actuaciones en el entorno del Empalme para mejorar la ordenación del tráfico con destino al puerto y minimizar las molestias para los vecinos de Carreño.
La presidenta portuaria agradeció tanto al Gobierno del Principado como a la Administración General del Estado su implicación para sacar adelante esta alternativa, destacando que el acuerdo alcanzado demuestra la importancia de la colaboración institucional.
“Cuando existe voluntad y coordinación entre administraciones, los resultados llegan y benefician directamente a la ciudadanía”, afirmó.
La apertura del corredor de Aboño para mercancías peligrosas supone así un paso adelante largamente reclamado por vecinos y operadores logísticos, pero también reaviva el debate sobre cuál debe ser el modelo definitivo de acceso a una de las principales infraestructuras económicas de Asturias. Para Roqueñí, la respuesta parece cada vez más clara: el futuro de El Musel pasa por Aboño.