Tres años después, el encuentro con el gran estratega del centroderecha vuelve al foco mientras PP y Foro siguen sin resolver la gran pregunta que podría decidir el futuro político de Asturias

Finales de octubre de 2023. España seguía inmersa en el bloqueo político tras las elecciones generales y Pedro Sánchez aún ni siquiera había sido investido como presidente. En Asturias, el Partido Popular acababa de abrir una nueva etapa interna. Álvaro Queipo ejercía como secretario general, pero todavía no era presidente del partido. Diego Canga abandonaba su puesto como portavoz del PP en la Junta y dejaba de ser afiliado.
Según ha podido saber miGijón, la alcaldesa Carmen Moriyón se reunía en el despacho de Sol de Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso y una de las figuras con mayor influencia política dentro del Partido Popular, sobre todo en el entorno del expresidente José María Aznar, en cuyo gobierno fue portavoz. También tenía línea directa con el actual presidente del partido Alberto Núñez Feijóo, al que asesoró en su debate contra Sánchez.
La relación de Moriyón con la FSA y con el presidente Adrián Barbón por entonces también da claves de aquel contexto. Era tan fluida que incluso desde el Principado se hablaba con Gijón sobre la asignación municipal del grupo socialista. En aquella época, además, Feijóo y el PP nacional estaba en una línea de no naturalización de Vox como aliado en la derecha. En Gijón, Moriyón ya había expulsado a Vox del gobierno a principios de octubre.
Con el paso del tiempo, el debate sobre la fragmentación del centroderecha en Asturias está lejos de superarse. Una evidencia que el propio Aznar sintetizó con ironía cuando fue preguntado por las posibilidades electorales del partido delante de Álvaro Queipo: «¿Qué necesita el PP de Asturias para ganar? Más votos». La reflexión era clara: los números hubiesen dado si PP y Foro se hubiesen unido en las pasadas elecciones de mayo.
El contexto actual reabre todas las conversaciones
El debate vuelve ahora con fuerza por el creciente malestar existente en parte del empresariado asturiano.
La renuncia del Gobierno central al ancho ferroviario europeo, la línea privada del AVE, las dudas sobre el vial de Jove, el peaje del Huerna, el estado de las infraestructuras o la sensación de pérdida de oportunidades estratégicas han incrementado las críticas hacia el Ejecutivo de Adrián Barbón.
Sin embargo, ese desgaste no parece traducirse en un fortalecimiento equivalente de la oposición.
Las encuestas continúan otorgando al PSOE una posición competitiva mientras en el centroderecha proliferan las conversaciones sobre liderazgos, pactos y posibles candidatos incluso antes de que exista una carrera electoral oficialmente abierta.
En distintos ámbitos políticos sorprende que ya circulen quinielas sobre futuros consejeros, repartos de responsabilidades e incluso posibles equipos de gobierno cuando todavía no hay candidato confirmado para disputar la Presidencia del Principado y las urnas permanecen lejos.
Precisamente por ello, aquella reunión de octubre de 2023 emerge ahora como clave. Allí se podía haber cerrado el liderazgo del centroderecha y la unificación, por lo que hoy ya no habría cábalas de quién sería el adversario de Barbón.
Las actuales discrepancias internas sobre liderazgos, marcas electorales o reparto de espacios quizá se habrían resuelto de un plumazo mediante una estrategia conjunta diseñada con varios años de antelación.
Mientras el empresariado reclama una alternativa sólida al PSOE y a los sindicatos, el PP continúa buscando la fórmula para ampliar su base electoral, aquella reunión entre Carmen Moriyón y Miguel Ángel Rodríguez aparece hoy como una de esas escenas que, vistas con la perspectiva del tiempo, invitan a preguntarse si alguien ya estaba contemplando en 2023 una unificación del centroderecha que ahora vuelve a situarse en el centro del debate político asturiano.
«Tú también vas P’alante»
Miguel Ángel Rodríguez, conocido habitualmente por sus iniciales MAR, es uno de los estrategas de comunicación más influyentes y controvertidos de la política española. Fue portavoz del Gobierno y secretario de Estado de Comunicación durante el primer Ejecutivo de José María Aznar (1996-1998) y, desde 2019, ejerce como jefe de gabinete de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Su papel trasciende el de un asesor tradicional: participa activamente en la estrategia política, la comunicación, la relación con los medios y la construcción del relato público del Gobierno de la Comunidad de Madrid.
MAR es conocido por un estilo de comunicación directo, combativo y muy presente en redes sociales, donde acostumbra a intervenir de forma personal para defender las posiciones de Ayuso o responder a adversarios políticos. Esa forma de actuar le ha convertido en una figura de gran influencia dentro del Partido Popular, especialmente en el entorno ideológico vinculado a José María Aznar. También ha participado puntualmente en estrategias nacionales del PP, como la preparación de Alberto Núñez Feijóo para el debate electoral de 2023 frente a Pedro Sánchez.
Uno de los episodios más comentados de los últimos tiempos fue el del «Tú también vas P’alante». Tras conocerse nuevas investigaciones judiciales relacionadas con el entorno del Gobierno, Rodríguez publicó un mensaje dirigido a Pedro Sánchez en el que afirmaba: «Todo parece indicar que tú también vas P’alante», utilizando la misma expresión que anteriormente había empleado respecto al fiscal general del Estado y otras personas investigadas. El tuit fue interpretado por el PSOE como una insinuación de que el asesor manejaba información privilegiada sobre actuaciones judiciales, mientras que el PP lo presentó como una provocación política sin mayor recorrido. La polémica volvió a situar a MAR en el centro del debate sobre los límites de la comunicación política y su influencia en la agenda mediática.
Si bebes no conduzcas.