La alcaldesa responde con dureza al anuncio de Zapico y anuncia una batalla política y legal

La polémica por la ampliación de las zonas de mercado residencial tensionado en Asturias suma un nuevo capítulo. La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, ha rechazado con contundencia la posibilidad de que el Principado extienda esta figura al conjunto del municipio y ha acusado al consejero de Ordenación del Territorio, Ovidio Zapico, de lanzar una «amenaza» contra la ciudad.
La regidora gijonesa respondió este domingo a las declaraciones realizadas un día antes por Zapico, quien avanzó que el Gobierno asturiano ya trabaja en una segunda fase de declaraciones de zonas tensionadas que incluiría el estudio de nuevas áreas en distintos concejos, entre ellas el resto de Gijón.
A través de una publicación en sus redes sociales, Moriyón aseguró que las palabras del consejero evidencian que «la preocupación de la extrema izquierda no es el acceso a la vivienda en los barrios, sino intervenir al completo la ciudad de Gijón».
Para la alcaldesa, el planteamiento del Ejecutivo autonómico supone mucho más que una medida relacionada con el mercado inmobiliario. En su opinión, se trata de «una amenaza velada que rompe cualquier puente institucional y democrático», elevando así el tono del enfrentamiento entre ambas administraciones.
Moriyón defendió que el Ayuntamiento no permanecerá al margen si el Principado continúa adelante con esta iniciativa y anunció que el Consistorio utilizará «todas las medidas a su alcance» para proteger los intereses de la ciudad.
La alcaldesa considera que la intención del Gobierno asturiano supone una «intromisión desde un despacho de Oviedo» en competencias que afectan directamente al municipio y criticó que el consejero pretenda decidir «unilateralmente» sobre el futuro de Gijón.
El enfrentamiento llega apenas unas semanas después de que Asturias comenzara a aplicar las primeras declaraciones de zonas tensionadas, una herramienta prevista en la Ley estatal por el Derecho a la Vivienda que permite limitar el precio de los alquileres en determinados ámbitos donde existe una elevada presión sobre el mercado residencial.
Sin embargo, la posibilidad de ampliar estas zonas al conjunto del municipio gijonés ha abierto un nuevo frente político. Mientras el Principado sostiene que estudia nuevas áreas para responder a las dificultades de acceso a la vivienda, el Gobierno municipal considera que una intervención generalizada tendría efectos negativos y rechaza frontalmente esa posibilidad.
Las declaraciones de Moriyón reflejan además el creciente choque institucional entre el Ayuntamiento de Gijón y el Ejecutivo autonómico en asuntos relacionados con la planificación urbanística y la vivienda, un ámbito en el que ambas administraciones mantienen posiciones muy alejadas.
El origen de la controversia se encuentra en las declaraciones realizadas este sábado por Ovidio Zapico, quien confirmó que el Principado ya analiza una segunda fase de declaraciones de zonas tensionadas. Ese estudio no solo abarcaría nuevas áreas de Gijón, sino también otros municipios asturianos donde el acceso a la vivienda presenta dificultades.
Con la respuesta de la alcaldesa, el debate sobre las zonas tensionadas da un salto del terreno técnico al político. Mientras el Principado defiende la posibilidad de ampliar esta herramienta para facilitar el acceso a la vivienda, el Ayuntamiento de Gijón deja claro que se opondrá a cualquier decisión que afecte a toda la ciudad y anticipa una batalla institucional que podría intensificarse en las próximas semanas.