La entidad estatal, heredera de la SEPES y que aglutina los activos de la SAREB, ofrece los pisos, situados en el célebre ‘bloque en lucha’ de Río Piloña, a precios que oscilan entre 350 y 716 euros al mes; el plazo de presentación de solicitudes finalizará el 21 de septiembre

¿Recuerdan la calle Río Piloña de Contrueces? Sí, sí… La misma en la que, desde hace más de dos años, se alza cierto edificio convertido en ‘bloque en lucha’ contra el posible desahucio de once de las familias que lo habitan. Justo esa; ya saben cuál. Pues bien, ya hay nuevas noticias referentes a dicha construcción… Aunque, por suerte, son positivas; es más, ni siquiera tienen que ver que la citada reivindicación, igualmente encauzada. La entidad estatal Casa 47 -heredera de la desaparecida Sociedad Estatal de Promoción y Equipamiento de Suelo (SEPES), y que aglutina los activos inmobiliarios hasta ahora en poder de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB)- ha elegido ese mismo inmueble como escenario de su desembarco en Gijón, ofreciendo en él diecisiete viviendas en régimen de alquiler asequible. Un término, ‘asequible’, que designa una horquilla de precios que va de 350 euros al mes, en el caso de los pisos más baratos, hasta 716, en el de los más costosos. Quienes estén interesados en acceder a cualquiera de ellos tienen de plazo hasta el 21 de septiembre para presentar sus solicitudes; a partir de ahí, se analizarán las mismas y se llevará a cabo el sorteo, pudiendo los agraciados disfrutar de los alquileres durante un periodo inicial de catorce años, prorrogable hasta un total de 75.
Si bien esos futuros hogares -en origen, dieciocho, aunque una fue retirada por motivos que no han trascendido- acumulan ya unos cuantos años a sus espaldas, todos han sido profundamente reformados, añadiéndoles suelos de parqué, cocinas completamente nuevas, baños acondicionados, instalaciones eléctricas revisadas y todo lo necesario para ajustarse a los dictados de la normativa vigente. Los más económicos son dos ubicados en otras tantas plantas bajas, de 44 metros cuadrados cada uno, que disponen de una habitación y de un cuarto de baño, y que carecen tanto de trastero, como de plaza de garaje. En el extremo opuesto están las ofertas más ‘lujosas’: tres pisos de 93 metros cuadrados, de nuevo en plantas bajas, pero dotados de tres habitaciones y de dos baños; eso sí, tampoco estos últimos tienen garaje, ni trastero, si bien uno tiene cupo de discapacidad. En un término medio hay varias opciones -cuatro, para ser precisos- de dos habitaciones, que van de 72 a 86 metros cuadrados, y con dos baños. Lo que es común a las diecisiete viviendas es que ostentan el certificado energético de Clase E, equivalente a eficiencia superior.
Los ingresos anuales de la unidad de convivencia van de 26.480 a 52.960 euros, y las limitaciones de ocupación cambian en función del tamaño y del número de habitaciones, siendo de una única persona en el caso de los pisos más pequeños, y de cuatro en el de los más grandes. Así las cosas, aún habrá que esperar un tiempo para que los habitantes de Río Piloña conozcan a sus nuevos vecinos. Sin embargo, la inclusión del bloque en el catálogo de Casa 47, y su lanzamiento público, ha sido acogido como una nueva más que buena. «Suena muy apetecible que vayan a venir nuevas personas», reconoce, alegre, Pepo González, reconocido como representante de los ocupantes de las viviendas afectadas por la amenaza de desahucio. Además, el desembarco de la entidad estatal en Gijón lleva aparejado un segundo motivo de satisfacción: demuestra el interés de la misma en conservar, mejorar y potenciar un edificio que, no lo olvidemos, contaba con varios de sus pisos vacíos desde hacía años.