La medida, pionera en Asturias, prevé otorgar dos puntos a las candidatas que soliciten incorporarse a los planes de gestión de la especie; el límite para la próxima campaña será de 265 pescadores, con un cupo general que se mantiene en seis kilos diarios

La del marisqueo del percebe es una de tantas profesiones vinculadas con la mar en las que, al pensar en ellas, es fácil imaginar el rostro de un hombre… Hasta ahora. En una decisión pionera en Asturias, y llamada a sentar cátedra, el Gobierno autonómico ha incorporado una medida específica para priorizar el acceso de mujeres a la pesca profesional de dicha especie, de cara a la inminente campaña 2026/27 que comenzará este jueves, 1 de octubre. Así, y tal como ha quedado recogido este lunes en el Boletín Oficial del Principado (BOPA), las aspirantes femeninas recibirán dos puntos adicionales al solicitar acceder a uno de los planes de gestión del percebe del litoral asturiano. La medida, que no invalida los baremos anteriores -centrados en la experiencia y en el grado de profesionalización de los candidatos-, está llamada a abrir la puerta del oficio a la mujer, facilitando su inclusión laboral. El plazo de presentación de solicitudes se mantendrá abierto hasta el 13 de octubre.
Con un cupo máximo de captura de seis kilos por día, y una sola marea -aunque ese límite se elevará a ocho kilos entre el 11 de diciembre y el 4 de enero, así como durante toda la campaña en el plan de gestión del cabo de Peñas-, la campaña se prolongará hasta el 30 de abril del año que viene -prolongado al 30 de septiembre en Peñas-, y contempla la participación de un máximo de 265 mariscadores para el conjunto de los diez planes de gestión. El grueso de ellos se concentrará en Oviñana y Cudillero, donde faenarán 55 de ellos, mientras que 39 se darán cita en Peñas; 37 más, en Luarca, y veintinueve, en la costa del Oriente. Otros veintisiete se desplegarán por la costa central de la región, al tiempo que veinticuatro harán lo propio entre Tapia y Figueras. Finalmente, diecisiete realizarán su labor en Puerto de Vega; quince, en San Juan de la Arena; trece, en Ortiguera, y los nueve restantes, en Viavélez. Y un detalle importante: el 75% de las plazas corresponderá a mariscadores pertenecientes a las cofradías que gestionan cada plan, y el 25% restante, a profesionales de otras cofradías, con las excepciones previstas para los planes de gestión de las costas central y oriental.
Siempre a tenor de lo recogido en el BOPA, la actividad extractiva se hará exclusivamente por el día, y en el periodo comprendido entre las dos horas anteriores a la bajamar, y una posterior. La talla mínima de cada ejemplar capturado será de dieciocho milímetros, una decisión adoptada para reforzar los mecanismos de control mediante el pesaje de las capturas en las cofradías gestoras, y el registro de la actividad, por parte de los guardapescas, quienes estarán obligados a enviar los datos recopilados a la Dirección General de Pesca Marítima. Finalmente, participar en la campaña del percebe será compatible con otras actividades pesqueras profesionales, como la pesca de la angula, el uso de artes menores de anzuelo, o el marisqueo a pie. Eso sí, siempre deberá ser en días distintos, y previa autorización de la Consejería de Medio Rural y Política Agraria.