CCOO y UGT convocan concentraciones para el 9 de octubre ante el supermercado de El Molinón, fuera del horario laboral, como medida de presión para que la firma retire el calendario 6-5-6-5, impuesto unilateralmente y que entrará en vigor a mediados de octubre
Ambos sindicatos alertan de que el nuevo modelo supondría «trabajar más días, perder sábados libres y fines de semana largos», e insisten en considerarlo una involución menos de un año después de que se aprobase el 5+2, mucho más beneficioso para los trabajadores

Era la posibilidad más plausible, por no decir la única, después de la decisión adoptada unilateralmente por la empresa hace hoy seis días… Y, por fin, se ha hecho realidad. En un comunicado remitido a los medios esta misma mañana, las representaciones de Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) en el Comité de Empresa de Alimerka han confirmado el ‘salto’ a la fase dos de su estrategia de movilizaciones, y han convocado las primeras concentraciones ante el supermercado que opera en los bajos de El Molinón para el viernes de la semana próxima, 9 de octubre. Se trata, insisten, de la primera de un abanico de tácticas con las que esperan ejercer la suficiente presión para que la firma derogue el polémico calendario 6-5-6-5, que entrará en vigor a mediados de octubre pese a la oposición de los trabajadores, y que, opinan estos últimos, implicará una pérdida «inadmisible» de días de descanso y posibilidades de conciliación. La directiva de Alimerka, por su parte, aún no ha hecho declaraciones al respecto.
Por lo que respecta a las mencionadas concentraciones, CCOO y UGT las han dividido en dos turnos: el primero se desarrollará entre las 10.30 y las 12 horas, y el segundo, de 17.30 a 19. Una segmentación cuya intención es «posibilitar que vayan todos los afectados, sin alterar sus horarios laborales». Y semejante detalle es crucial, pues los dos sindicatos insisten en que «no es una huelga», sino una medida reivindicativa a realizar «fuera del horario laboral». Semejante puntualización no ha sido hecha al azar, pues en las últimas horas algunos medios han asegurado, citando fuentes de la plantilla de Alimerka, que en lugares como Zamora se haría paros parciales dentro de la jornada laboral. Ese punto ha sido desmentido por el Comité de Empresa. Por el contrario, sí ha reiterado que sigue en tramitación el conflicto colectivo que se interpondrá contra la empresa ante la Audiencia Nacional, para «reclamar la restitución inmediata del turno 5+2» -cinco días de trabajo, seguidos de dos de descanso- y, así, «defender las condiciones laborales que hasta ahora hemos venido disfrutando». Condiciones, no lo olvidemos, que se conquistaron hace un año, tras arduas negociaciones y no pocas protestas.
En comparación con aquel calendario, el 6-5-6-5 divide el mes en cuatro semanas teóricas. En la primera de ellas se trabajarían seis días y se descansaría uno; en la segunda, cinco y dos, respectivamente, y vuelta a empezar. La directriz de Alimerka, conceden CCOO y UGT, es más ventajosa que el calendario 6-6-6-5 que se sugirió al inicio de este conflicto, pero sigue constituyendo «un retroceso en las condiciones laborales y de conciliación». Y las justificaciones dadas por la compañía, basadas en la necesidad de flexibilizar la disponibilidad de personal para evitar vacíos puntuales y mejorar la calidad del servicio, no están convenciendo. Al fin y al cabo, ahondan ambas organizaciones sindicales, «los problemas organizativos de la empresa no pueden resolverse a costa de los descansos y de la conciliación de las personas trabajadoras». Y concluyen lanzando una advertencia: «los cambios que hoy afectan a determinados trabajadores y trabajadoras pueden extenderse posteriormente a otras personas, o centros de trabajo».