La comunidad asturiana celebra cuatro décadas de unión en Bruselas con gaitas, sidra y un mensaje para quienes tuvieron que hacer su vida lejos del Principado

Asturias está a más de 1.500 kilómetros de Bruselas, pero este fin de semana la distancia entre ambos territorios se ha reducido al sonido de las gaitas, el escanciado de sidra y los colores de la bandera del Principado. La capital belga ha acogido este domingo la celebración del Día de la Asturianía, una jornada organizada por el Centro Asturiano de Bruselas que ha vuelto a demostrar que las tradiciones de la comunidad siguen muy presentes entre quienes han construido su vida lejos de su tierra de origen.
Más de 8.000 personas vinculadas al Principado residen actualmente en Bélgica, según los datos facilitados por el Gobierno asturiano, que identifica en este país a la mayor comunidad asturiana de Europa. Una población que, pese a la distancia, mantiene sus raíces a través de asociaciones, encuentros culturales y celebraciones que permiten transmitir las costumbres del Principado a las nuevas generaciones.
La celebración de este domingo ha tenido un significado especial para el Centro Asturiano de Bruselas, que cumple cuatro décadas de existencia. Fundado en 1986, se ha convertido en un punto de encuentro para los asturianos residentes en Bélgica y sus familias, además de desempeñar un papel fundamental en la difusión de la cultura regional entre la sociedad belga.
Durante estos cuarenta años, la entidad ha mantenido viva una conexión que trasciende generaciones y que permite que los descendientes de quienes emigraron desde Asturias puedan seguir conociendo las tradiciones, la música y las costumbres de sus antepasados.
Las gaitas y la sidra toman el centro de Bruselas
La jornada ha llevado algunos de los símbolos más reconocibles del Principado hasta lugares emblemáticos de la capital europea. Las gaitas del Centro Asturiano han acompañado un recorrido desde la Grand Place hasta el Manneken Pis, uno de los monumentos más conocidos de Bruselas, donde se ha celebrado un acto de escanciado de sidra.
La celebración también ha contado con una recepción institucional en el Ayuntamiento de Bruselas, en una jornada que ha permitido dar visibilidad a la comunidad asturiana residente en Bélgica y a su contribución a la vida cultural de la ciudad.
Entre los participantes se encontraba la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, quien ha acompañado a la presidenta del Centro Asturiano de Bruselas, Eva Buelga, y a los integrantes de la asociación durante los actos conmemorativos.
Llamedo ha agradecido el trabajo desarrollado por la entidad durante estas cuatro décadas para preservar la identidad asturiana y mantener el contacto entre quienes residen en el extranjero y su comunidad de origen.
«Asturias está allí donde haya una asturiana o un asturiano que la sienta como propia», ha afirmado la vicepresidenta, quien ha defendido que «la Asturias exterior también es Asturias».
Un vínculo que permanece pese a la distancia
La presencia de miles de asturianos en Bélgica refleja la dimensión de una comunidad que ha encontrado en este país un lugar donde desarrollar sus proyectos personales y profesionales sin renunciar a sus raíces.
En este contexto, Llamedo ha destacado la importancia de mantener el contacto con quienes viven fuera del Principado, tanto con aquellos que desean regresar como con quienes han decidido establecerse definitivamente en otros países.
«Asturias quiere estar cerca de quienes vivís fuera, de quienes queréis volver y también de quienes habéis decidido construir aquí vuestras vidas», ha señalado.
La vicepresidenta, responsable de las políticas autonómicas de emigración y retorno, ha insistido en que el Gobierno asturiano considera una responsabilidad mantener ese vínculo con la ciudadanía residente en el exterior.
También ha destacado el papel del Centro Asturiano de Bruselas como espacio de encuentro y transmisión cultural durante sus cuarenta años de trayectoria.
La celebración ha concluido con una imagen poco habitual en el corazón de Europa: gaitas asturianas, banderas del Principado y sidra compartiendo protagonismo con algunos de los monumentos más emblemáticos de Bruselas.
«Hoy nuestras gaitas recorren esta ciudad, nuestros colores llegan a la Grand Place y nuestra sidra se convierte en protagonista junto al Manneken Pis. Y seguramente habrá quien se pregunte qué está pasando. Pues está pasando Asturias», ha concluido Llamedo.