Satisfacción por la medida en el Gobierno asturiano, que considera que este movimiento deja el mensaje de que «la siderurgia es y seguirá siendo un sector estratégico para Europa, para su autonomía industrial, su seguridad económica y su transición ecológica»

Los gobiernos de la Unión Europea y los representantes del Parlamento Europeo llegaron a última hora de ayer a un acuerdo para reforzar la protección del acero frente a la sobreproducción global y el exceso de oferta. Éste consiste en un recorte del 47 % en el volumen de importaciones que puede entrar sin arancel y en el aumento, hasta el 50 %, del impuesto sobre el que supere ese límite. El pacto debe ser formalmente adoptado por el Consejo Europeo, en representación de los estados miembros, y la Cámara, para su entrada en vigor el 1 de junio, estableciendo así un nuevo marco en la Unión Europea (UE) que sustituya las actuales salvaguardas vigentes desde 2018, que expirarán ese mismo mes.
En concreto, el nuevo sistema fija en 18,3 millones de toneladas anuales el volumen de acero que podrá entrar sin arancel en el mercado comunitario, mientras que las importaciones por encima de ese umbral estarán sujetas a un arancel del 50 %, frente al 25 % actual. El acuerdo introduce también nuevos requisitos para mejorar la trazabilidad del acero importado, de modo que se pueda identificar el país donde fue producido originalmente y tener en cuenta este factor al asignar las cuotas.
El Gobierno asturiano aplaudió hoy este pacto para la protección al acero europeo, ya que considera que ayudará a que la siderurgia asturiana desarrolle nuevos proyectos con garantías. «Supone un mensaje claro: la siderurgia es y seguirá siendo un sector estratégico para Europa, para su autonomía industrial, su seguridad económica y su transición ecológica», declaró el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez García.