Una semana después de que, por error, se anunciase prematuramente la aprobación de la medida, el Consejo de Ministros ha votado este martes a favor de la medida, que posibilitará una especial protección para estas construcciones en Asturias, Galicia, León, Cantabria y el País Vasco

«Nunca es tarde si la dicha es buena», dice el refrán. Y, en cumplimiento de tan conocida máxima, este martes, exactamente una semana después de aquel ‘patinazo’ que fue el anuncio prematuro de la medida, el Consejo de Ministro ha aprobado, ahora sí que sí, el Real Decreto por el que se reconocen los hórreos de Asturias, Galicia, Cantabria, León y el País Vasco como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, al cumplir un rol de valor indiscutible en la transmisión y expresión simbólica de la identidad particular de tales territorios. Se cumple, así, la voluntad expresada por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, verdadero impulsor de esta acción, y se da luz verde a una iniciativa que permitirá tanto preservar los hórreos, como divulgar la extensa, ecléctica y, a menudo, desconocida historia que estas construcciones llevan apareja.
Así las cosas, y como ya se detallase la semana parada, en primer lugar se garantizará la salvaguarda de su dimensión inmaterial, incorporándola de forma explícita en los procesos de identificación, documentación, estudio y difusión de los hórreos, y reforzando su reconocimiento para asegurar su transmisión intergeneracional. Es ese conjunto de potencialidades y valores el que, opinan los autores del texto, «configura un capital cultural que contribuye a la cohesión social y al fortalecimiento de las identidades locales y regionales, manteniéndose vivo gracias a la interacción constante entre las comunidades portadoras y el bien, lo que asegura la continuidad y recreación de sus significados en el tiempo». En fin, una pretensión que muchos confiaban en que se hubiese completado el martes pasado, cuando se dio a conocer inicialmente… Hasta que, ya avanzado el día, se desveló la existencia de un error en las fechas facilitadas, situando entonces una votación que, de hecho, ha tenido lugar hoy.