CCOO y UGT llevarán su conflicto laboral a la movilización por los salarios, la vivienda y los precios, mientras la demanda contra la reorganización de los descansos ya tiene fecha de juicio: el 20 de enero de 2027

El conflicto laboral de Alimerka saldrá a la calle el próximo 11 de noviembre. CCOO y UGT llaman a la plantilla de la cadena asturiana a secundar la huelga general convocada bajo el lema «Salarios, Vivienda, Precios» y aprovechar la jornada para protestar contra la modificación de las condiciones de trabajo que ha impuesto la empresa. Los sindicatos preparan piquetes propios y acudirán a la manifestación con una pancarta para defender el sistema de cinco días de trabajo y dos de descanso, conocido como 5+2.
La movilización llegará mientras la batalla judicial sigue su curso. Ambos sindicatos han presentado una demanda ante la Audiencia Nacional contra la modificación sustancial de las condiciones laborales, cuyo juicio se celebrará el 20 de enero de 2027. La vía judicial se suma a las concentraciones celebradas el pasado 9 de octubre ante el supermercado de El Moñón y a la recogida de firmas que comenzó el día 19, coincidiendo con la entrada en vigor de los cambios.
La disputa se centra en el paso del sistema de cinco jornadas laborales y dos días de descanso a otro de seis días de trabajo y uno de libranza. Según denunciaron las representantes sindicales en una entrevista con la Radio del Principado de Asturias, la modificación supondría perder 26 días de descanso al año. El sistema 5+2 se había implantado en octubre de 2025, junto con una jornada semanal de 37 horas y media, tras una negociación que los sindicatos consideran un avance en las condiciones de la plantilla.
«El 5+2 no se toca», proclama el comunicado difundido este 28 de octubre, que anima a los trabajadores a participar en la huelga general para hacer visible el conflicto. CCOO y UGT sostienen que la disputa va más allá de un cambio de cuadrante y afecta directamente a la conciliación familiar, la salud y el tiempo de descanso. En declaraciones recogidas por miGijón el pasado 24 de octubre, las representantes sindicales Arantxa Carcedo, de CCOO, y Verónica Pulgar, de UGT, cuestionaron los argumentos organizativos con los que Alimerka justifica la modificación. Según denunciaron, la reducción de personal y los cambios en la organización del trabajo han perjudicado tanto a la atención al cliente como a las condiciones de la plantilla. La empresa, por su parte, atribuye la reorganización a necesidades productivas y al refuerzo de determinadas franjas horarias.