Los equipos caninos del Principado trabajan en La Guaira tras el doble terremoto que, cuatro días después, deja al menos 1.450 muertos, decenas de miles de desaparecidos y 17 españoles fallecidos

La tragedia de Venezuela sigue creciendo con el paso de las horas y, cuatro días después del doble terremoto que sacudió el norte del país, las cifras continúan escalando. El balance provisional eleva ya a 1.450 los fallecidos, mientras decenas de miles de personas siguen desaparecidas y los equipos de rescate mantienen viva la esperanza de encontrar supervivientes bajo los escombros de casi 800 edificios colapsados, 189 de ellos completamente derrumbados.
En medio de ese escenario devastador, Asturias ya forma parte activa del operativo internacional. Los dos binomios de la Unidad Canina de Rescate del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), integrados por Miguel de Prado y el perro Sindi, y Rubén Rocandio y la perra Kenia, trabajan desde este domingo sobre el terreno en La Guaira, una de las zonas más castigadas por la catástrofe.
Su llegada se produjo tras la petición de colaboración canalizada por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias a través del Centro Nacional de Emergencias (CENEM), que activó la movilización de equipos especializados de distintas comunidades autónomas para reforzar las tareas de localización de personas con vida.
El equipo asturiano partió el sábado desde el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y aterrizó en Venezuela a primera hora del domingo. Desde Carabobo se desplazaron hasta La Guaira, donde desde entonces participan en labores de rastreo entre edificios destruidos, estructuras inestables y zonas donde todavía podrían quedar personas atrapadas. El papel de los perros de rescate es clave en este tipo de escenarios. En las primeras jornadas tras un terremoto, su capacidad para detectar presencia humana bajo toneladas de hormigón puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Con el paso de los días, cada hora cuenta y cada señal se convierte en una posibilidad.
La magnitud del desastre ha golpeado también a España. Entre las víctimas mortales confirmadas hay al menos 17 ciudadanos españoles, mientras se mantienen registrados alrededor de 150 compatriotas en las zonas afectadas, según los datos facilitados por las autoridades. El despliegue asturiano ha contado además con apoyo logístico desde el propio Principado. Cruz Roja Asturias ha facilitado kits de higiene y albergue para garantizar la autosuficiencia del equipo durante su estancia, mientras otras entidades han aportado suministros de alimentación para los rescatistas y los animales.
Mientras tanto, la tragedia se sigue muy de cerca desde Asturias. La comunidad venezolana residente en ciudades como Gijón y Oviedo continúa pendiente de familiares y amigos, siguiendo con angustia cada actualización. En paralelo, ya se han puesto en marcha recogidas solidarias de material sanitario y productos básicos para enviar ayuda al país.






