«Así se hace política útil para la gente», defiende Adrián Barbón al anunciar su intención de desbloquear la operación ante la falta de acuerdo entre las dos empresas; el Gobierno alquilará posteriormente la instalación a la firma tecnológica especializada en defensa

La falta de acuerdo entre Duro Felguera e Indra sobre el precio para la adquisición por parte de la segunda del taller de Barros para desarrollar la planta de fabricación de blindados que pretendía en el noroeste peninsular después de la puesta en marcha en Gijón, la solucionará el Gobierno asturiano con la compra de la instalación. Una operación que anunció ayer por sorpresa el presidente Adrián Barbón en la inauguración de la XXVI Escuela Internacional de Verano Manuel Fernández López ‘Lito’, organizada por UGT en la sede ovetense del sindicato en colaboración con la Universidad de Oviedo, aunque era una opción posible dado el bloqueo existente.
El socialista rechazó en su discurso las informaciones que apuntaban a que Asturias había perdido la iniciativa frente a otros territorios, como Galicia y León, y aseguró que «mi gobierno no ha dejado de trabajar un solo día para conseguir que este relevante proyecto industrial se lleve a cabo». «Para que la inversión de Indra en Barros no se pierda, el Principado va a adquirir el taller para que luego Indra pueda ejecutar dicha inversión. Así se hace política útil para la gente», destacó.
Se desconoce la cantidad total de la operación de compra a Duro Felguera del taller langreano, aunque superará ampliamente los 10 millones de euros. La previsión es alquilarlo posteriormente a la firma tecnológica especializada en defensa. «Pese a los rumores y las acusaciones sin fundamento alguno, hemos encontrado una solución satisfactoria para todas las partes», concluyó Barbón.