Los estudiantes asturianos se colocan también entre los mejores en ciencias y matemáticas, aunque los resultados caen respecto a 2022

El alumnado asturiano vuelve a situarse entre los mejor posicionados de España en el informe PISA. Los estudiantes del Principado obtienen resultados superiores a las medias española, de la Unión Europea (UE) y de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en las principales competencias evaluadas, aunque los datos también reflejan un descenso respecto a la edición anterior.
El estudio, realizado durante la primavera de 2025 y presentado este martes, sitúa a Asturias con la mejor puntuación de España en competencia lectora y entre las comunidades con mejores registros en matemáticas y ciencias. Los resultados llegan, no obstante, dentro de un escenario internacional marcado por una caída generalizada del rendimiento.
Asturias ha participado por novena vez consecutiva en PISA, el estudio que la OCDE puso en marcha en el año 2000 y que se realiza con periodicidad trienal. En esta ocasión han participado 90 países, diez más que en la edición anterior. La muestra asturiana ha estado formada por 1.798 estudiantes de Secundaria de 15 y 16 años pertenecientes a 56 centros educativos.
Asturias lidera España en lectura
El resultado más destacado para el Principado aparece en competencia lectora. Asturias alcanza los 471 puntos, la puntuación más alta entre todas las comunidades autónomas y 20 puntos superior a la media española. También supera en diez puntos tanto el promedio de la Unión Europea como el de los países de la OCDE.
Sin embargo, el dato deja una importante llamada de atención: respecto a 2022, Asturias pierde 26 puntos en lectura.
Una situación similar se produce en matemáticas. Los estudiantes asturianos obtienen 469 puntos, doce más que la media española y seis por encima de los registros de la UE y la OCDE. Asturias permanece así en la zona alta de la clasificación nacional, pero vuelve a aparecer una caída de 26 puntos respecto al estudio anterior.
En ciencias, competencia principal de esta edición, el Principado obtiene 492 puntos. Son 15 más que la media nacional, once por encima de la europea y diez más que la correspondiente a los países de la OCDE. En este apartado, el retroceso respecto al anterior informe es menor, aunque también significativo: once puntos.
Segundo puesto en aprendizaje digital
PISA ha incorporado además por primera vez una competencia innovadora relacionada con el aprendizaje en el mundo digital. Asturias consigue 512 puntos en las prácticas de resolución computacional de problemas y únicamente Madrid, con 515, obtiene una puntuación superior, aunque existen varias comunidades con resultados similares.
Otro de los aspectos destacados por la Consejería de Educación es la equidad del sistema asturiano. La mayoría de los estudiantes se concentra en los niveles intermedios de rendimiento: un 74% en ciencias, un 70% en lectura y un 65% en matemáticas.
Como contrapunto, aumenta el porcentaje de estudiantes situados en los dos niveles inferiores de rendimiento, con incrementos que oscilan entre cuatro y once puntos.
El estudio también refleja que la influencia del nivel socioeconómico y cultural sobre los resultados de los estudiantes asturianos es inferior a los promedios de la UE y la OCDE.
Asturias registró, además, una tasa de exclusión de la prueba del 2,07%, la tercera más baja de España. Este indicador recoge al alumnado inicialmente seleccionado que finalmente no participa por motivos relacionados con discapacidad intelectual o física o por barreras idiomáticas.
Educación celebra los datos, pero pide prudencia
La consejera de Educación, Eva Ledo, ha valorado positivamente que Asturias permanezca «en los puestos de cabeza» en las diferentes competencias, aunque ha advertido de que los resultados deben analizarse con prudencia debido al descenso detectado.
Según Ledo, esta evolución «obedece a una combinación de factores, como son la transformación en los hábitos de atención y de lectura del alumnado, la complejidad creciente y heterogeneidad de las aulas e incluso secuelas derivadas de la pandemia».
La consejera ha recordado que la circular de inicio del nuevo curso ya establecía, antes de conocerse los resultados de PISA, el refuerzo de la lectura como una de las líneas estratégicas del sistema educativo asturiano.
Los datos dejan así una doble fotografía: Asturias mantiene una posición privilegiada dentro del panorama educativo español y supera las referencias internacionales, pero no escapa al deterioro generalizado de los resultados. Una caída que, especialmente en lectura y matemáticas, plantea el reto de recuperar terreno pese a continuar entre las comunidades con mejores registros.