La localidad salense registró este martes la temperatura más alta del Principado en plena ola de calor, que deja avisos naranjas, noches tropicales y un alivio previsto para este jueves

Asturias vivió este martes una de esas jornadas que quedan marcadas en el calendario meteorológico. El termómetro apretó con fuerza desde primera hora y acabó dejando una imagen poco habitual incluso para finales de junio: más de 40 grados en varios puntos del Principado. La temperatura más alta la firmó Camuño, en Salas, donde los mercurios alcanzaron los 40,3 grados a las 15.50 horas, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). No fue el único punto en cruzar esa barrera simbólica. Panizales, en Amieva, también superó los 40 grados en una jornada dominada por una ola de calor que está golpeando con intensidad a buena parte de España y que en Asturias ha encontrado especial incidencia en las zonas del interior y la montaña.
Muy cerca de esos registros quedaron otros puntos como Mieres-Baiña, Ronzón, en Lena, o Cabrales, donde las máximas se situaron entre los 39,8 y los 39,4 grados. Cifras que dibujan un mapa poco frecuente para una comunidad acostumbrada a ver el verano desde una posición más templada que otras regiones del país. Pero la sensación de calor no terminó con la caída del sol. La madrugada de este miércoles volvió a confirmar que la masa cálida sigue instalada sobre Asturias. A primera hora, Oneta, en Villayón, ya marcaba 31 grados, una temperatura impropia de primeras horas del día. En Felechosa y Cabrales los termómetros rondaban los 29, mientras que en San Antolín de Ibias y Sotres alcanzaban los 28.
El escenario obliga a mantener la alerta. El suroccidente asturiano, la Cordillera, Picos de Europa y la montaña central continúan este miércoles en aviso naranja por máximas que podrían volver a rozar los 39 grados. A ello se suma la previsión de tormentas en el suroccidente, un fenómeno habitual cuando las altas temperaturas y la inestabilidad se cruzan. El litoral oriental, por su parte, permanece en aviso amarillo, con máximas previstas de hasta 34 grados. En el resto de grandes núcleos urbanos, la previsión deja otra jornada de calor intenso: Cangas del Narcea y Langreo alcanzarán los 38 grados; Oviedo llegará a los 36; Gijón se quedará en 34; Avilés en 32 y Llanes en 31.
El episodio, sin embargo, tiene fecha de caducidad. La previsión apunta a que será este jueves cuando las temperaturas comiencen a regresar a valores más habituales para finales de junio, poniendo fin a una ola de calor que ha dejado imágenes inéditas en algunos puntos del Principado y que vuelve a colocar sobre la mesa una realidad cada vez más frecuente: los extremos térmicos ya no son una excepción en Asturias.