La Fundación Franz Weber dio este paso ante UNICEF el año pasado; la asociación recuerda la recomendación del Comité de Derechos del Niño a España de que, «tanto a nivel estatal como de comunidad autónoma, se fije la edad de 18 años para participar en espectáculos, festejos y escuelas taurinas, sin excepción»

«Preocupado por el hecho de que los niños sigan presenciando actos de violencia y la muerte de participantes durante las fiestas taurinas populares que se celebran en todo el estado parte, el Comité reitera sus recomendaciones anteriores y recomienda que el estado parte, tanto a nivel estatal como de las comunidades autónomas, establezca la edad de 18 años para participar en eventos, fiestas y escuelas taurinas, sin excepción, así como que lleve a cabo actividades de sensibilización dirigidas a los funcionarios públicos, los medios de comunicación y la población en general sobre los efectos negativos que tiene en los niños, incluidos los espectadores, la violencia asociada a la tauromaquia». Es la conclusión sobre el apartado dedicado a los toros del Comité de los Derechos del Niño de la Organización de Naciones Unidas en las ‘Observaciones finales sobre el séptimo informe periódico de España’, publicadas en febrero, en la que se basa Asturies Antitaurina para solicitar a UNICEF la retirada del sello ‘Ciudad Amiga de la Infancia’, camino que siguió el año pasado la Fundación Franz Weber.
Su presidenta, Medea López, asegura que «es inconsecuente que UNICEF, la agencia de Naciones Unidas que defiende a los niños y niñas de la violencia y los abusos, conceda a Gijón el ‘sello Ciudad Amiga de la Infancia’, un municipio que se caracteriza por promocionar corridas de toros y exponer a los menores a su violencia. Nos choca esta distinción porque el Comité de Derechos del Niño, órgano encargado de supervisar el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño, ha recomendado a España en varias ocasiones que, tanto a nivel estatal como de comunidad autónoma, se fije la edad de 18 años para participar en espectáculos, festejos y escuelas taurinas, sin excepción». Considera Asturies Antitaurina que dicho reconocimiento «no es un mero galardón honorífico; es un mecanismo de reconocimiento basado en un procedimiento de evaluación técnica que requiere de los gobiernos locales alinear de forma efectiva sus políticas con la Convención sobre los Derechos del Niño, tal como recogen los requisitos del propio programa, y Gijón lo está incumpliendo cuando permite que menores accedan a la plaza de toros».
En ese sentido, apunta que «durante la Feria de Begoña la empresa promotora de las corridas de toros promueve un abono joven para que niñas, niños y adolescentes puedan contemplar una actividad cruel y sanguinaria. Y los menores de cuatro años pueden entrar gratis». «En Gijón el único interés que se protege es el de la alcaldesa y sus amigos taurinos, que necesitan a toda costa relevo generacional para seguir perpetuando una tradición que ni aún con los millones de euros que recibe de subvenciones, remonta. Y para conseguirlo están instrumentalizando a la infancia. Los partidos políticos que gobiernan en la actualidad en la ciudad son los mismos que a nivel regional llevan obstaculizando durante más de dos años la reforma de la ley de espectáculos públicos para que los menores de 16 años no puedan acceder a espectáculos taurinos», añade.
El pasado agosto, la Fundación Franz Weber anunciaba la presentación de una iniciativa ante UNICEF en el mismo sentido que Asturies Antitaurina, pero no contó con recorrido. La agencia respondió, como pudo confirmar miGijón en conversación con esta entidad, que no puede ir más allá que pedir a los municipios que cumplan con las recomendaciones de los observadores del Comité de los Derechos del Niño de la Organización de Naciones Unidas, órgano independiente. En ese sentido, Gijón renovó en marzo el sello de ‘Ciudad Amiga de la Infancia’ que recibió por primera vez en 2016 al cumplir con los requisitos exigidos, distinción que el colectivo animalista pretende revocar presentando un completo escrito a UNICEF en el que desarrolla, con el apoyo de enlaces a documentos y noticias, sus argumentos.