Tras una primera votación que, hace quince días, se saldó con rechazo, el voto clave de los de Sara Álvarez Rouco ‘salva’ un presupuesto que asciende a 55 millones de euros para 2027, con 37,3 millones reservados para gastos de personal

La Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (EMULSA) tendrá presupuestos en 2027, finalmente… Aunque el Gobierno ha tenido que pagar por ello. En un giro de acontecimientos que ya ha motivado las primeras reacciones de la oposición -especialmente, tras una primera votación, la de hace dos semanas, que no obtuvo la mayoría reforzada necesaria-, la entidad lograba este miércoles sacar adelante sus cuentas con el apoyo de Vox, desbloqueando los 55 millones de euros previstos para el ejercicio venidero -de los que 37,3 millones serán para gastos de personal-. ¿El precio? Acceder a que la entidad se someta a una auditoría externa e independiente centrada en su gestión, y elaborar un nuevo Plan Especial de Limpieza que se extienda a todos los distritos de Gijón. Dos ‘tarifas’ cuya aceptación por la Concejalía de Medio Ambiente, en manos del PP, ha sumido en el júbilo a los de Sara Álvarez Rouco; el PSOE, por su parte, no ha tardado en referirse a dicho entendimiento como un nuevo «pacto de la basura».
Si bien son pocos los detalles que han trascendido desde el flanco gubernamental, en Vox afirman que la auditoría que se ordene analizará las cuentas, los departamentos administrativos, los servicios operativos, los procesos de gestión, el absentismo laboral y, por supuesto, la utilización de recursos. La motivación de ello, apuntan los de Rouco, está en el aumento del gasto global de EMULSA de 39 a 55 millones de euros en los últimos tres años, al tiempo que la aportación municipal 24,3 a 30,2 millones. Finalmente, y siempre según Vox, el Plan Especial de Limpieza pactado con la empresa incluirá intervenciones de carácter intensivo en calles, plazas, parques y jardines de los distritos urbanos, así como informes trimestrales en los que se detallarán los trabajos realizados, y los medios y horas invertidos en baldeos, limpiezas de contenedores, desratización, siega y mantenimiento de mobiliario.
«No se puede auditar el absentismo sin analizar las condiciones de trabajo»
Ramón Tuero, concejal del PSOE de Gijón
Como se ha dicho, ni la dirección de EMULSA, ni la Concejalía de Medio Ambiente han hecho aún declaraciones al respecto, pero sí las ha vertido el PSOE gijonés. En una nota de prensa remitida este jueves a los medios, el edil y aspirante a liderar la candidatura socialista a la alcaldía, Ramón Tuero, ha acusado a las derechas locales de «estar reviviendo el pacto de la basura», y ha calificado ese acuerdo como «una reedición del pacto Moriyón-Vox» que, tras los comicios de mayo de 2023, posibilitó el retorno de la actual regidora a la cabeza del Ejecutivo. No obstante, Tuero se ha confesado especialmente inquieto por la idea de auditar independientemente el absentismo laboral. «No se puede hacer sin analizar las condiciones de trabajo», ha alegado Tuero, invitando a que, «si se quiere hacer una auditoría, que se auditen también los descansos, la prevención, la organización del trabajo, la carga de trabajo y el envejecimiento de la plantilla». Sobre todo, a tenor de que, según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), la duración media de las bajas por accidente laboral en 2024 fue de 47,1 días entre trabajadores de 50 años o más, frente a 36,7 días en el conjunto de trabajadores.
«Con estos datos, es imprescindible analizar las condiciones de trabajo y la prevención antes de hacer un diagnóstico simplista del absentismo», ha ahondado el concejal del PSOE, antes de alertar de que «el incremento de determinadas cargas de trabajo no ha ido acompañado del necesario refuerzo de plantilla». Ejemplo de ello, a su parecer, son los trabajos de mantenimiento derivados de la plantación de cerca de 2.000 árboles durante este año, que «se han tenido que regar manualmente sin que haya habido un aumento de plantilla que cubra esas horas». Por si fuese poco, el ambiente laboral dentro de EMULSA «no es bueno; todo lo contrario, hay mucha crispación». Y ha concluido rescatando de la hemeroteca que la empresa municipal ha afrontado conflictos relacionados con la organización del trabajo y los descansos ya en el pasado. Algo que, indicaba hoy Tuero, refleja la propia memoria de la compañía que deja constancia de que en abril de 2024 hubo de acordarse un nuevo sistema para dar cumplimiento a la sentencia que la condenó por «incumplir» la ley en lo relativo a los descansos mínimos semanales. «Esto da por acreditado el daño causado por la reducción del descanso».