La Unión de Consumidores de Asturias toma partido por los trabajadores y recuerda a la empresa que los clientes pueden premiar o penalizar sus decisiones

El conflicto laboral que enfrenta a la dirección de Alimerka con sus trabajadores suma un nuevo protagonista. La Unión de Consumidores de Asturias ha decidido intervenir públicamente en la polémica y respaldar las reivindicaciones de la plantilla, que mantiene su oposición a la modificación del calendario laboral y a la eliminación del sistema de cinco días de trabajo y dos de descanso, conocido como 5+2. La organización lanza, además, una advertencia a la compañía: los consumidores también tienen capacidad para castigar a aquellas empresas que no respetan los derechos de sus empleados.
«Cuando elegimos dónde llenar el carro de la compra, no solo miramos el precio o la cercanía. Elegimos qué tipo de sociedad queremos construir», señala la asociación en un contundente comunicado difundido a través de sus redes sociales.
La organización considera que la controversia trasciende las relaciones laborales internas de Alimerka y afecta directamente a la ciudadanía. En este sentido, defiende que «el verdadero valor de una empresa se mide en cómo trata a su activo más valioso: su plantilla».
La Unión de Consumidores cuestiona abiertamente las intenciones de la dirección de la cadena asturiana. «La dirección de Alimerka pretende eliminar el sistema de descanso 5+2. Esta medida rompe drásticamente la conciliación familiar y empeora la salud laboral de miles de trabajadoras y trabajadores en nuestra comunidad», denuncia.
Una advertencia sobre la reputación de Alimerka
La asociación introduce un elemento de presión adicional sobre la compañía: la posibilidad de que el conflicto termine afectando a su imagen comercial y a las decisiones de compra de los asturianos.
«Un personal agotado y al que se le recortan derechos no puede ofrecer la misma atención de calidad que los consumidores asturianos merecemos», sostiene la organización, que vincula directamente las condiciones laborales con la calidad del servicio.
Pero su mensaje va más allá. «Vivimos en un mercado con muchas opciones. Los consumidores tenemos el poder de decidir y premiar a las empresas que respetan los derechos laborales, o penalizar a las que los desprecian», advierte.
La entidad también recuerda que el compromiso social forma parte de la reputación empresarial y considera que «destruir la paz social pasa factura a la marca».
Recogida de firmas, tribunales y huelga el 11-N
Este posicionamiento llega cuando el enfrentamiento entre los trabajadores y Alimerka atraviesa una fase especialmente delicada. Como adelantó miGijón, los sindicatos han decidido intensificar las movilizaciones con una campaña de recogida de firmas que comenzó el lunes en Avilés y continuará el 29 de octubre en el mercado de Oviedo y el 8 de noviembre en el rastro de Gijón.
Paralelamente, el conflicto colectivo sigue su curso ante la Audiencia Nacional. Los representantes sindicales rechazan el calendario alternativo 6-5-6-5 planteado por la empresa, al considerar que supone un retroceso respecto al sistema vigente.
Además, la plantilla ha anunciado su participación en la huelga general del próximo 11 de noviembre, con pancarta y piquetes propios para visibilizar sus reivindicaciones.
Ante este escenario, la Unión de Consumidores exige a Alimerka que reconsidere su postura, dé marcha atrás y alcance un acuerdo justo con sus empleados.
«Por el bien de sus trabajadores y, en consecuencia, por el de todos los consumidores. ¡El 5+2 no se toca!», concluye la organización, sumándose así a la creciente presión social sobre la cadena de supermercados asturiana.