El presidente vincula el futuro turístico de la comunidad a la conservación de sus recursos naturales

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha lanzado un mensaje contundente sobre el futuro del litoral asturiano y su conservación frente a posibles intereses urbanísticos y económicos. «La costa de Asturias no se toca, salvo para protegerla», ha asegurado durante la inauguración del observatorio de aves y el área natural de La Junquera de San Esteban, en Muros de Nalón.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha garantizado así que el Gobierno de Asturias mantendrá su apuesta por la protección del litoral frente a cualquier presión especulativa. Una defensa que Barbón vincula también al modelo turístico que, a su juicio, debe seguir la comunidad durante los próximos años.
El presidente sostiene que el crecimiento del turismo debe apoyarse en la calidad y la conservación de los recursos naturales, especialmente en un contexto en el que Asturias gana protagonismo como refugio climático ante el incremento de las temperaturas en otras zonas del país.
Las declaraciones tuvieron como escenario La Junquera de San Esteban, donde el Principado ha llevado a cabo una actuación de recuperación ambiental con una inversión superior a los 420.000 euros. El proyecto incorpora además el primer observatorio de aves existente en toda la ría del Nalón.
«Es un regalo conocer Asturias», afirmó Barbón, quien calificó el nuevo espacio como «otro balcón al paraíso», en este caso abierto hacia la desembocadura del Nalón, al que se refirió como uno de los ríos «arteriales» de la comunidad.
La actuación no terminará con la apertura del nuevo observatorio. El presidente ha anunciado que el Ejecutivo autonómico pretende dar continuidad al proyecto con el objetivo de que La Junquera termine convirtiéndose en un espacio de referencia para todo el Bajo Nalón.
Barbón aprovechó además su intervención para reivindicar el valor de la biodiversidad y del paisaje asturiano más allá de su rentabilidad económica. La recuperación y conservación de estos espacios naturales forma parte, según defendió, de la estrategia de Asturias para prepararse ante las consecuencias del cambio climático.
La intervención de La Junquera se integra en un proyecto más amplio de recuperación y mejora de humedales impulsado por el Gobierno autonómico. Las actuaciones previstas permitirán intervenir sobre unas 400 hectáreas de espacios de alto valor natural, donde se trabajará en la eliminación de especies invasoras y la recuperación de diferentes hábitats.
El objetivo, según el Principado, pasa también por aumentar la capacidad de estos ecosistemas para afrontar los efectos derivados del calentamiento global. «Mientras otros se empeñan en negar la evidencia, en Asturias nos preparamos para afrontar las consecuencias del cambio climático», señaló Barbón.
El presidente también puso en valor la singularidad de San Esteban y de la ría del Nalón, un espacio en el que conviven naturaleza e historia industrial. Durante su intervención recordó además la vinculación del poeta nicaragüense Rubén Darío con este enclave asturiano.
Barbón evocó las visitas realizadas por el escritor hace más de un siglo y cómo quedó cautivado por el paisaje de la zona. «Como esas aves que año a año vuelven a estas aguas, también repitió sus visitas un siglo atrás Rubén Darío», recordó.
Con la recuperación de La Junquera, el Principado busca así reforzar el atractivo natural del Bajo Nalón mientras mantiene una línea que Barbón quiso dejar clara respecto al futuro del litoral: crecimiento turístico y desarrollo económico, pero preservando uno de los principales patrimonios naturales de Asturias.