El presidente asturiano reivindica la responsabilidad de los cargos públicos durante la toma de posesión de Cecilia Pérez como nueva delegada del Gobierno y advierte de que «confiarnos sería insensato»

«El modelo de sociedad que tenemos está en juego». El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha lanzado este viernes una advertencia sobre el momento que atraviesan las democracias y ha reclamado proteger las instituciones frente a los intentos de deteriorar su prestigio y credibilidad. Lo ha hecho este viernes en Oviedo, durante la toma de posesión de Cecilia Pérez como nueva delegada del Gobierno en Asturias, un acto en el que ha aprovechado para reivindicar la política como servicio público y reclamar responsabilidad a quienes ocupan cargos institucionales.
Barbón considera que la defensa del Estado social y democrático de derecho es una «misión global» que requiere el compromiso de todos los representantes públicos. En su intervención, ha insistido en que las instituciones no pueden permitirse bajar la guardia ante los desafíos actuales. «Confiarnos sería insensato», ha advertido, después de reconocer que en las últimas semanas también se han producido noticias alentadoras en el contexto internacional. El presidente ha dirigido buena parte de su discurso a la nueva delegada, a quien ha felicitado por asumir esta responsabilidad y ha recordado su trayectoria al frente del Ayuntamiento de El Franco y de la Federación Asturiana de Concejos. «Estoy convencido de que desempeñarás tu nueva e importante responsabilidad con la dedicación y la capacidad que has demostrado en toda tu trayectoria», le ha trasladado. También ha tenido palabras de reconocimiento para su antecesora, Adriana Lastra, a quien ha definido como «una excelente servidora pública».
«El verbo desconectar está prohibido»
Barbón ha querido dejar claro que ocupar una responsabilidad institucional implica estar pendiente de lo que sucede en todo momento, especialmente en un contexto político marcado por la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre. En este sentido, ha advertido a Cecilia Pérez de que su trabajo estará sometido a un seguimiento constante. «Te vigilarán de continuo y tomarán nota de cada uno de tus movimientos», le ha dicho, al tiempo que ha recordado que una de las funciones de la Delegación del Gobierno será garantizar el correcto desarrollo del proceso electoral.
El presidente también ha rechazado que la proximidad de una campaña pueda servir como excusa para reducir la actividad de las administraciones. «En la Delegación del Gobierno, como en el Gobierno de Asturias, el verbo desconectar está prohibido», ha afirmado. Ha puesto como ejemplo la necesidad de responder ante situaciones de violencia machista, emergencias o cualquier otro suceso grave que requiera una actuación inmediata de los poderes públicos. Otro de los mensajes destacados de su intervención ha sido la defensa de la política y de quienes ejercen responsabilidades públicas. Barbón ha mostrado su desacuerdo con quienes sostienen que todos los políticos actúan de la misma manera: «No, desde luego que no somos todos iguales».
Como argumento, ha recordado que en Asturias dos consejeras decidieron presentar su dimisión voluntariamente al considerar que era lo mejor para el interés general. El jefe del Ejecutivo autonómico ha concluido reclamando una respuesta conjunta frente al «deterioro intencionado de las instituciones» y ofreciendo a la nueva delegada la colaboración «leal» del Gobierno asturiano. «Cada uno en su sitio, cada uno con su responsabilidad, cada uno con sus deberes y obligaciones, pero todos dispuestos a cooperar por el bien de Asturias y de España», ha señalado.
El modelo de sociedad y la democracia está en juego si sigue gobernando el partido de la corrupción y el que ha dividido a la ciudadanos de este país entre los que estáis conmigo o sois el enemigo, es decir el PSOE