El presidente del Principado advierte de que sentenciar a una persona antes de que exista no ya un dictamen judicial firme, sino siquiera un proceso desarrollado, constituye «una quiebra del Estado de Derecho» y «un ataque directo a la Constitución»

La escena política española y, particularmente, el PSOE y su órbita continúan en shock. No es para menos, desde luego. La imputación, hace apenas cuatro días, del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como implicado en las presuntas irregularidades que rodearon el rescate de la aerolínea Plus Ultra ha caído como un mazazo sobre las filas socialistas, y el hecho de que ayer el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ordenase congelar 490.780 euros almacenados en cuentas bancarias del aludido no ha hecho sino echar más leña a esa hoguera que devora al partido aún hoy en el poder. Ni qué decir tiene que todo lo anterior está proveyendo de munición, y de gran potencia, a los detractores de Zapatero y del actual Ejecutivo… En este clima el presidente del Principado, Adrián Barbón, volvió a alzar la voz este jueves para apelar de nuevo a la presunción de inocencia y, sobre todo, para desmantelar las acusaciones vertidas estos días por Vox en un punto específico: que el ahora imputado sí participó activamente en Asturias durante la campaña de las generales de 2023 –el propio Barbón lo recordaba el martes-, pero no en la de las autonómicas previas, celebradas ese mismo año.
«El que niegue lo evidente está negando la realidad», sentenció Barbón, consultado sobre el particular durante la inauguración del 20º Congreso Nacional de Empresarios del Transporte ‘El transporte en el lugar que le corresponde’, organizado por la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) y celebrado en Gijón, en el Recinto Ferial ‘Luis Adaro’. En ese sentido, el líder de los asturianos matizó que el papel de Zapatero fue «clave» para que Pedro Sánchez se mantuviese en La Moncloa, y también como apoyo a los socialistas asturianos, un rol que «le agradecimos, como no podía ser de otra manera». Esa implicación del expresidente pareció dar sus frutos. No en vano, recordó Barbón, en vísperas de aquellas elecciones generales el PSOE partía en Asturias con una desventaja de diez puntos con respecto al PP, pero salió de los comicios, celebrado el 23 de julio, con un 1,3% de votos por encima de los populares. «Le dimos por completo vuelta a las encuestas», insistió ayer el presidente del Principado. Nada que ver, no obstante, con las municipales, disputadas en mayo de 2023 y para las cuales Zapatero no hizo acto de presencia en la región.
Sin embargo, por encima de todas las disquisiciones anteriores hay un elemento fundamental: la presunción de inocencia. Al fin y al cabo, el propio juez Calama reconoció que el caso se halla todavía en una fase embrionaria, y que ahora se extiende ante las partes la tarea de demostrar, o no, la culpabilidad de los imputados, Zapatero incluido. Un detalle para nada menor, al que también se refirió Barbón desde Gijón. «Si ahora lo que algunos pretenden es que por el hecho de estar investigados ya estás condenado, entonces eso es una quiebra del Estado de Derecho, y es un ataque directo a la Constitución Española», alertó, dirigiéndose directamente a un PP que parece haber dictado sentencia antes de que los tribunales hayan podido siquiera instruir el proceso. De hecho, el presidente asturiano no ocultó su sorpresa ante el detalle de que tales acusaciones las vertiese el diputado popular Luis Venta, quien también tuvo sus roces con la Justicia. «Me llamó la atención», confesó, refiriéndose a las expresiones usadas por Venta, quien le tachó de «presidente escapista» y de defender a «sus compinches». En cualquier caso, Barbón cerró su intervención sobre tan espinoso asunto dejando un mensaje ya dicho previamente, pero claro: que «nadie es culpable hasta que lo determine un juez por sentencia firme».