El concejal de Tráfico reivindica su papel y advierte: «No se trata de excavar un túnel porque sí«

El debate sobre el futuro del Muro de San Lorenzo en Gijón suma un nuevo capítulo con la reacción pública del concejal de Tráfico, Pelayo Barcia, quien ha respondido con contundencia a la filtración a prensa del Ayuntamiento sobre la viabilidad del soterramiento en El Muro. A través de un mensaje en Facebook, el edil no solo avala los estudios técnicos, sino que deja entrever un claro distanciamiento respecto a la gestión de la alcaldesa, Carmen Moriyón, en uno de los proyectos clave de la ciudad. De esta forma, el concejal se ha enterado por los medios de la presentación de resultados del estudio que ha tenido lugar en el Ayuntamiento esta mañana de miércoles.
“Hoy nos enteramos que ‘soterrar el Muro de San Lorenzo es técnica y económicamente posible’”, comienza Barcia, subrayando que se trata de “algo que muchos ya intuían”, pero que ahora “queda demostrado y ya no admite discusión técnica”. En su publicación, el concejal recuerda además que esta opción ya había sido defendida durante la campaña electoral y pone como ejemplo el caso del Náutico: “lleva soterrado más de 30 años, lo que constituye un ejemplo claro de su viabilidad”.
No obstante, el edil centra su discurso en lo que considera el verdadero debate. “Una vez analizada su VIABILIDAD, es el momento de hablar de su PRACTICIDAD”, afirma, para insistir en que el objetivo debe ser “ganar espacio peatonal, pero sin generar problemas en el tráfico”. En esa línea, advierte de que “todo esto va de eso, de peatones y de tráfico, no de excavar un túnel porque sí”.
Barcia se apoya incluso en el propio contenido del estudio para reforzar su postura. Así, cita que “es viable soterrar el tráfico, pero decidir cómo hacerlo exige una mirada más amplia”, especialmente en lo relativo a “las entradas y salidas que tendría el vial bajo losa”. También señala que es necesario “definir si el aparcamiento es una pieza necesaria o no, y con qué dimensiones”, introduciendo así uno de los puntos clave del debate urbanístico.
El concejal pone el acento en la situación actual del tráfico para advertir de los riesgos de una intervención mal planificada. “A día de hoy, incluso sin soterramiento, la capacidad del Puente del Piles ya resulta insuficiente en algunos momentos, especialmente en verano”, explica, recordando que esta situación se ha agravado tras el cierre de la avenida del Molinón.
En este contexto, Barcia recupera propuestas defendidas por su área desde 2023. Entre ellas, plantea “prolongar el túnel hasta el fondo norte de El Molinón” para conectarlo con la rotonda de La Guía y la salida hacia Viesques, o bien establecer esa conexión en superficie, con el objetivo de “evitar cruzar el río Piles y, con ello, los problemas de tráfico”. Asimismo, considera “imprescindible mantener una salida a la altura de Menéndez Pelayo y, por supuesto, contemplar la construcción de un aparcamiento”.
El edil concluye valorando que “hoy se ha dado un paso adelante”, pero advierte de que “lo más importante está aún por definirse”. En un mensaje que también puede leerse en clave interna, remata: “Las obras no se hacen por hacer, sino para solucionar problemas”, y en este caso, insiste, deben responder “de forma eficaz a las necesidades PEATONALES y de TRÁFICO”.
Sus palabras evidencian que el debate sobre el Muro no solo sigue abierto en el plano técnico, sino también en el político, con un concejal que reivindica su papel en una actuación liderada desde la alcaldía de Carmen Moriyón. La brecha es evidente y hace tiempo que Pelayo Barcia está fuera del círculo decisorio y de confianza de la alcaldesa.